CIUDAD DE MÉXICO, México jul. 22, 2005.- Arqueólogos en las ruinas del Templo Mayor de la Ciudad de México anunciaron este viernes el descubrimiento de un sacrificio infantil al dios azteca de la guerra, deidad que normalmente era venerada con los corazones de guerreros adultos. La arqueóloga Ximena Chávez afirmó que no había referencias a sacrificios infantiles para el dios Huitzilopochtli en los documentos españoles anteriores a la conquista de 1521, lo cual señala la necesidad de realizar excavaciones intensivas para indagar más sobre el controvertido tema.
Algunos investigadores dicen que los españoles exageraron en sus recuentos de sacrificios humanos por parte de los aztecas para justificar su brutal conquista, mientras que otros consideran que decían la verdad, ahora los arqueólogos indican que hacen falta evidencias más firmes para determinar la realidad.
"Nos estamos encontrando muchas cosas que los cronistas no precisaron, a lo mejor porque no fueron testigos presenciales, levantaron testimonios de un informante", explicó Chávez, del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
"Este individuo es único, ya que está completo. Se trata de un infante, es el primer niño que está dedicado al dios Huitzilopochtli", indicó el arqueólogo.
Los guerreros capturados durante batallas con otras comunidades generalmente eran sacrificados al dios de la guerra; en contraste, los niños solían ser ofrecidos a Tláloc, el dios de la lluvia.
El descubrimiento anunciado el viernes es todavía más extraño, toda vez que el cuerpo del menor fue encontrado completo, acompañado por silbatos, collares, adornos en los tobillos y campanas de cobre, artículos encontrados generalmente en la sepultura de personas dignas de honores.
Los investigadores tratan de determinar aún el sexo, edad y causa de la muerte del menor.