CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 2005.- El partido entre los Pumas de la Universidad y las Águilas del América dejó un saldo de más de 300 detenidos.
La mayoría de las detenciones ocurrieron antes del partido del futbol, cuando supuestos aficionados realizaron desórdenes en la zona de Vallejo, cerca del Estadio Azteca y en la zona de Ciudad Universitaria (CU).
A pesar de ser época de vacaciones escolares, las porras de ambos equipos lograron reunir miles de aficionados y dirigirse hacia el estadio de CU.
La Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSP-DF) realizó un operativo con 4 mil 500 elementos. Se establecieron 3 cordones de seguridad alrededor del Estadio.
En las entradas se prohibió el ingreso de cualquier artículo de peligro, como palos, cinturones y botellas.
En el operativo participaron un helicóptero, Policía Montada, granaderos, Policía Bancaria Industrial y elementos con perros de ataque. En el interior del Estadio se desplazaron 800 policías auxiliares.
Las porras de los Pumas y el América fueron separadas con rejas y policías.
Durante el partido no se registraron incidentes y uniformados disfrutaron del encuentro deportivo. Al concluir el partido de futbol, la policía trató de evitar que las porras se confrontaran.
Aficionados del América no lograron romper un cerco de policías sobre Insurgentes y varios jóvenes resultaron golpeados.
Granaderos fueron acusados de realizar detenciones arbitrarias en los alrededor del Estadio Olímpico.
Después de que concluyo el evento de fútbol, las porras del América y de la UNAM tuvieron enfrentamientos, y llegaron a los golpes y a lesiones en algunos jóvenes.
Elementos de la policía se enfrentaron en diversos incidentes aislados con aficionados al fútbol.
La vialidad en Insurgentes Sur, Avenida Universidad y otras vías de comunicación se vio afectada durante toda la tarde del sábado por los incidentes.