CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 26 2005.-En los últimos días numerosas personas han sido defraudadas a través de una novedosa forma de delinquir. Vía telefónica y con el señuelo de que usted ha resultado ganador de una atractivo premio en efectivo o en especie, los defraudadores le pedirán que compre varias tarjetas telefónicas y les proporcione los números del código de acceso.
Intentarán convencerlo diciéndole que el premio es otorgado por una empresa de reconocido prestigio, cuyo dueño o presidente, representantes o empleados son famosos. ¡No es cierto!... ¡Tenga cuidado!
Este caso ocurrió en el municipio de Aculco, en el Estado de México.
“Que mi número había sido ganador en un concurso de 10 mil pesos”, relata Sandra Ávila, defraudada.
Para reclamar el premio, la víctima debía cubrir una serie de trámites, nada complicados, por cierto.
“Me dijo que, de requisitos, tenía yo que tener la tarjeta de elector, el último recibo de pago de la línea telefónica y cuatro fichas ‘Amigo’ de 500 pesos, supuestamente que con esas tarjetas iba yo a hacer mi número de identificación para donde iba yo a recoger mi premio”, explicó Sandra.
Para darle más confianza, el defraudador le dijo que al comprar las tarjetas telefónicas ayudaba a una buena causa.
“Sí, me dijeron que estas tarjetas iban a servir como donación a la Fundación Vamos México, que porque este sorteo lo estaba patrocinando la señora Martha Sahagún”, aseguró la defraudada.
Con argumentos como estos miles de personas han sido sorprendidas.
Hoy se sabe que la mayoría de estas llamadas telefónicas, ya sea para extorsiones virtuales o fraudes con tarjetas telefónicas, se hacen desde la cárcel.
“Los sujetos que están adentro son los que hacen las llamadas y los cómplices son los que se presentan a cobrar”, afirmó Jesús Jiménez Granados, de la Procuraduría del DF.
Para reclamar un premio generalmente sólo necesita exhibir una identificación oficial y , si es el caso, entrega el comprobante de compra, el contra recibo o el talón correspondiente que lo acredita como participante de un juego o concurso.
La próxima vez que reciba una llamada telefónica y le comuniquen ganó un premio, sobre todo si usted no participó en un concurso, juego o rifa, tenga cuidado, no se deje sorprender.