NUEVO LAREDO, México, jul. 26, 2005.- Los policías municipales de Nuevo Laredo empezaron a patrullar nuevamente el martes esta ciudad en la frontera con Estados Unidos, luego de que casi una tercera parte de sus elementos fueron despedidos por supuesta corrupción y relaciones con el narcotráfico. Daniel Pena, alcalde de esta comunidad, dio la orden simbólica para que la Policía retomara las calles poco después de las 18:30 y 44 policías salieron a bordo de patrullas nuevas con flamantes uniformes blancos y negros, en sustitución de los anteriores, de color azul.
La ceremonia se lleva a cabo 41 días después de que todos los policías de la ciudad fueron sacados de las calles para ser sometidos a exámenes antidrogas y revisiones de sus antecedentes.
El resto de la nueva fuerza policial, de 460 elementos, reanudará sus labores el miércoles, expresó Peña.
Antes de la suspensión en masa de los policías, Nuevo Laredo tenía más de 700 agentes, de los cuales 250 fueron despedidos, en la mayor parte de los casos por no someterse a los exámenes antidrogas, dijo el alcalde.
Unas 100 personas han muerto aquí desde enero, en acciones de violencia que las autoridades dicen que fue causada por dos poderosos carteles de la droga, implicados en una lucha por el control del tráfico de cocaína y mariguana.
El mes pasado, el jefe de policía de la ciudad fue asesinado horas después de asumir el cargo y la policía municipal abrió fuego contra un grupo de agentes federales enviados a restaurar el orden, lo cual obligó al gobierno del presidente Vicente Fox a purgar a la policía local.
El regreso de la policía a las calles no significa que se vayan los agentes federales y soldados, los cuales continuarán patrullando las calles de Nuevo Laredo en un esfuerzo por detener la violencia, dijo Peña. "Queremos una ciudad segura," dijo.
A pesar de los esfuerzos de las autoridades, no se ha tenido mucho éxito en la lucha contra la ola de criminalidad. Antes de la llegada de los agentes federales el 13 de junio, la violencia había causado la muerte de 65 personas. Desde entonces, han fallecido 38 más, dijeron las autoridades.