WASHINGTON, Estados Unidos, ago. 1, 2005.- La Casa Blanca reiteró este lunes su preocupación por la ola de violencia que genera la guerra entre narcotraficantes en su frontera con México. “En cuanto a la región de Nuevo Laredo y la violencia de esa región, eso ciertamente es algo que ha sido una preocupación para nosotros y ha sido algo que sobre lo que hemos tenido pláticas con el gobierno de México”, dijo Scott Mac Clellan, vocero de la Casa Blanca.
A causa de esa violencia, que según reportes se extiende a otros estados fronterizos norteamericanos, igual que en países hostiles y naciones en guerra, el Departamento de Estado cerró su consulado Nuevo Laredo, Tamaulipas “Luego de una serie de explosiones y disparos ocurrida el 28 de julio, la embajada, en consultas con la Secretaría acá, decidió cerrar esta semana el consulado general de Nuevo Laredo, a fin de revisar su postura de seguridad”, dijo Tom Casey , vocero del Departamento de Estado.
El vocero del Departamento de Estado, dijo que sólo el área de servicios de emergencia para norteamericanos continúa operando.
“El crimen en la frontera ha sido una preocupación para nosotros durante cierto tiempo. Giramos anuncios públicos al respecto. Acabamos emitir una nueva hoja de información consular que, en una parte, esboza cuáles son algunas de esas preocupaciones. Pero por eso hemos adoptado esta medida”, señaló Casey.
Adicionalmente el Departamento de Estado reactivó su alerta a turistas norteamericanos, disuadiéndolos de que visiten Nuevo Laredo y otras ciudades, en que se realizan ejecuciones de narcotraficantes.
El consulado general ciertamente está en contacto estrecho con las autoridades mexicanas respecto a esta situación, y nosotros creemos que están brindándonos un apoyo excelente”, apuntó el vocero del Departamento de Estado.
Casey dijo que si bien se analiza la implementación de medidas de seguridad en torno al Consulado, no se ha pensado cerrar definitivamente este puesto diplomático.