NUEVO LAREDO, México, ago. 10, 2005.- El alcalde de Nuevo Laredo, Tamaulipas, Daniel Peña Treviño, tomó precauciones en su seguridad personal, luego del asesinato del regidor Leopoldo Ramos Ortega. “Bueno, todos tenemos que cuidarnos”, dijo Peña Treviño.
El presidente municipal viaja ahora en una camioneta blindada, con placas del Distrito Federal, escoltado por dos vehículos y personal armado, aunque se desconoce la corporación policial a la que pertenecen.
Como medida de seguridad, la unidad, con blindaje del nivel siete, fue utilizada para transportar al gobernador Eugenio Hernández Flores, a la procuradura Mercedes del Carmen Guillén Vicente, y al secretario de Seguridad Pública Estatal, José Ives Soberón, así como al propio alcalde durante una gira de trabajo.
El propio gobernador de Tamaulipas condujo el vehículo blindado.
Antes, se había preguntado al presidente municipal sobre si el reforzamiento de su cuerpo de seguridad era por temor ante la ola de inseguridad.
“Considero que si me apego a mi trabajo deba tener riesgos innecesarios”, respondió el alcalde de Nuevo Laredo.
El actual director de Seguridad Pública municipal, Omar Pimentel Zúñiga, dice estar tranquilo, pero no confiado.
“Es como todo, cualquier trabajo tiene riesgos, ¿no?, yo creo que todos los trabajos tenemos, en todos los trabajos tenemos riesgos”, señaló Pimentel Zúñiga.
Su antecesor, Alejandro Domínguez Coello, fue ejecutado el pasado 8 de junio a siete horas con 15 minutos de haber asumido el cargo y de haber declarado que no tenía miedo a nada. Además, 13 policías municipales y dos agentes ministeriales han sido asesinados.