CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 26, 2005.- La falta de acuerdos para el relevo en la presidencia del CEN del PRI evidencia "la desconfianza mutua" que se tienen Roberto Madrazo y Elba Esther Gordillo, señaló la ex líder nacional de ese instituto político, Dulce María Sauri Riancho. En entrevista, la senadora advirtió que esa situación representa para el PRI un problema en términos de credibilidad y confianza ante la sociedad, pues parece "ser un partido secuestrado por un problema entre sus dirigentes".
En este sentido lamentó que algo que debió ser terso y automático, como era la salida del dirigente priísta y la llegada de la secretaria General, así como la expedición de la convocatoria para la elección del candidato presidencial, se ha complicado extraordinariamente.
Sauri Riancho sostuvo que la decisión de la Comisión Política Permanente de su partido significa que Madrazo puede convocar al Consejo Político Nacional para conocer su renuncia y autorizar la emisión de la convocatoria, lo cual puede ser mañana, dentro de un mes o dos.
Sin embargo, reconoció que la falta de acuerdos para resolver esta situación le pone un obstáculo real a la posibilidad de que el Revolucionario Institucional gane la elección de 2006.
En su opinión, los priístas no se merecen lo que está haciendo su dirigencia nacional, pues se ha trabajado muy duro para iniciar el lento caminar de recuperación después de la derrota del año 2000.
La senadora llamó a los dirigentes anteponer los intereses del partido a los problemas de tipo personal y a la ambición política desbocada que parece estarse moviendo estos días.
Dijo que hay que apelar a un gesto de generosidad política entre los integrantes de las dirigencias y admitió que la situación por la que están atravesando deriva en un clima de confusión muy delicado para el Revolucionario Institucional.