Alarma en Veracruz por ducto de Pemex



por: Juan Sebastián Solís
Fuente: Noticieros Televisa




Causa alarma en Veracruz el rompimiento de la cubierta de un ducto de Pemex; habitantes del lugar piden a la paraestatal arreglar la tubería






CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 26, 2005.- El desbordamiento del Río Actopan en el municipio de Úrsulo Galván dejó a la intemperie un tramo de 60 metros de un gasoducto de Pemex.

El tubo de 48 pulgadas de diámetro está junto a la comunidad de Mata Verde donde habitan más de 300 familias. Hasta el lunes pasado estaba bajo tierra.

La fuerza de la corriente y todo lo que llevaba a su paso dejó al descubierto el gasoducto, rompió la capa de concreto que le recubría y lo dejó totalmente a la intemperie; los habitantes de Mata verde temen que una nueva crecida de la corriente del río se impacte al tubo, lo perfore y provoque una fuga.

"Yo creo que si vuelve otra creciente fuerte y vuelve acarrear la piedra y la madera que trajo hay riesgo de que estos tubos puedan romperse y ocasionar una explosión que puede ser de magnitudes fuertes", dijo Jesús Santiago Valdez, comisariado ejidal de Mata Verde.

A unos metros esta la planta de válvulas del seccionamiento Zempoala-Santa Ana hay señalamientos que advierten que éstas son tuberías de alta presión y que sobre ellas no debe excavar, construir o golpear.

"¿Pemex ya tiene conocimiento de esto? Para nada, ni tan siquiera se han molestado en venir a supervisar los daños que ocasionó esta creciente". comentó Jesús Santiago Valdez Comisariado Ejidal de Mata Verde.

Mientras en Zempoala maestros y padres de familia de una escuela primaria y de un jardín de niños temen por la humedad que se filtra por los techos de varios salones de clase.

"El riesgo es grave porque la loza está a punto de desplomarse", dijo Heliodoro Hernández Director de escuela primaria Francisco Javier Clavijero.

Los niños de esta aula de la primaria "Francisco Javier Clavijero" toman clase en un sitio provisional.

El techo de su salón tiene fisuras que han aumentado después de las lluvias de más de 26 horas de duración que cayeron a principios de la semana.

En el jardín de niños "El Pípila" hay una situación semejante en los techos de varios salones.

"Nos da miedo que se vaya a desplomar, de que vaya a caerse cuando nosotros estemos dentro de nuestras aulas trabajando con los niños", expresó Serena Palma, directora del jardín de niños "El Pípila".

Los padres de familia exigen que haya condiciones de seguridad para sus hijos.

"Que por favor nos ayuden, que nos hagan caso para evitar accidentes y que los niños estén a salvo sobre todo", suplicó María del Rosario Herrera Madre de Familia.

Una decena de planteles de este municipio tienen problemas similares.

En tanto, a 4 días de las inundaciones la gente no termina de limpiar lo que quedó de sus hogares.

"Mis cosas se echaron a perder, todo lo tengo aquí afuera y esperamos que nos apoyen porque la verdad somos pobres y pues apenas estamos empezando a tener nuestras cosas y es un sacrificio muy grande que hicimos", mencionó Jazmín Arellano Díaz.

Con dos hijos uno en camino Jazmín perdió casi todo, toda la ropa de sus niñas sigue húmeda y enlodada. Los útiles escolares quedaron inservibles. La mayoría de sus pertenencias se convirtieron en basura.

Esta y otras tres mil familias esperan apoyo de las autoridades y confían en la solidaridad de la gente.


... y obtén información exclusiva,
promociones y descuentos GRATIS

Ingresa tu mail