PHOENIX, Estados Unidos, ago. 29, 2005.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunció este lunes el despliegue de mayores recursos, incluyendo un número adicional de agentes federales en la zona fronteriza con México, para atender los reclamos de sus ciudadanos. "Habrá más recursos disponibles y tendremos más gente en la frontera, habrá también más espacio en centros de detención para asegurar que aquellos que son detenidos al tratar de ingresar ilegalmente a nuestro país permanezcan detenidos", dijo Bush.
El mandatario hizo sus comentarios durante la visita que realizó este lunes a El Mirage, Arizona, para abordar, entre otros temas, aspectos relacionados con reformas en el sistema de salubridad con cientos de simpatizantes en la entidad.
"Yo sé lo que significa tener una frontera larga con México y entiendo la solemne obligación del estado (de Arizona) y del gobierno federal para proteger nuestra frontera", sostuvo.
Bush señaló que ahora trabajará con la gobernadora de Arizona y los gobernadores de otros estados en su calidad de presidente de Estados Unidos con el mismo fin.
"Tenemos obligación de proteger las fronteras", señaló Bush al reconocer que la inmigración ilegal impone "una tensión" a los recursos de Arizona, estado por donde ingresan a Estados Unidos la mayoría de los indocumentados.
Hace unos días, la gobernadora de Arizona, Janet Napolitano, decretó el estado de emergencia en los condados de Yuma, Santa Cruz, Pima y Cochise para combatir la "creciente" y "devastadora" criminalidad relacionada con la inmigración ilegal.
Napolitano tomó esa decisión después de que su colega y correligionario, el gobernador de Nuevo Mexico, Bill Richardson, adoptara una medida similar.
Bush dijo que se comunicó este lunes por teléfono desde el avión presidencial con el secretario del Departamento de Seguridad Interna (DHS), Michael Chertoff, para abordar el tema de la seguridad fronteriza y su coordinación con la gobernadora.
"Le llamé y le pregunté si estaba trabajando con la gobernadora (Napolitano)", contó Bush para después señalar que Chertoff le respondió que sí. "Esa es la manera más efectiva de hacer las cosas, trabajando con los estados y la autoridades locales", enfatizó.
También –dijo- es "importante que los ciudadanos de Arizona entiendan que sus voces están siendo escuchadas en Washington y que los senadores republicanos por Arizona, John McCain y Jon Kyl, entre otros, colaboran con nuestra responsabilidad".
"No sé si lo sepan pero cientos de miles de personas han sido detenidas tratando de cruzar ilegalmente Arizona .En otras palabras, lo que quiero decir es que mucha gente trabaja duro para hacer ese trabajo pero aún hay más que podemos hacer", indicó Bush.
Tras la declaración de estado de emergencia en Arizona y Nuevo México, el DHS anunció que había iniciado la revisión de su estrategia para la frontera para hacer más eficiente el próximo despliegue de agentes y recursos adicionales que tiene previsto.
El DHS también anunció que Chertoff y Napolitano acordaron el jueves pasado el reforzamiento de la colaboración entre autoridades federales y estatales para mejorar la lucha contra los traficantes de personas y la inmigración ilegal en Arizona.