CIUDAD DE MÉXICO, México, ago.30, 2005.-
La disputa por la dirigencia priísta ya está pagando un costo político, aseguró el senador Enrique Jackson.
Mientras en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) dijo, prevalece la discordia, la oposición avanza en sus precampañas.
“No podemos en el partido quedarnos atrapados en una discusión para resolver quienes son los dirigentes nuestros cuando los demás candidatos de los partidos andan en campaña abierta y nosotros estamos aquí resolviendo disputas y diferencias entre los dirigentes”, señaló el priísta.
Según el líder de los senadores priístas, un pleito personal extravió a los dirigentes de su principal obligación, por lo que les hizo un llamado:
“Que nos dediquemos a construir una alternativa política que sea atractiva para la gente, no podemos dejar el país al garete, en manos de un Gobierno que hasta hoy ha sido incapaz de dar respuestas, con candidato muy pobres en los partidos de oposición”.
El requisito de la nueva dirigencia, explicó, debe ser la imparcialidad.
“Que garantice la imparcialidad en la elección del candidato nuestro, necesitamos una dirigencia que no tome bando, que no se vaya de un lado o del otro, sino que sea la conductora del proceso, que sea la que organice el partido”, dijo.
Urge, comentó Jackson Ramírez, que la actual dirigencia no siga perdiendo el tiempo en un enfrentamiento que sólo desprestigia al partido.