CIUDAD DE MÉXICO, sep, 2, 2005.- "El agua se encontraba por todos lados, las ventanas se rompían, las cosas volaban, los árboles cayeron sobre todas las casas, destrozando todo", narraron los primeros mexicanos damnificados por Katrina que regresaron a México. “Es horrible, es un infierno señor, a esa gente no le ayudan, se están muriendo, se están matando”, dijo uno de los mexicanos sobreviviventes.
Once estudiantes que pretendían tomar un curso durante un año en una secundaria de Nueva Orleáns, y una mexicana que vivía en esa ciudad.
“El calor está ahogando a los niños, los niños están deshidratados, la gente no ayuda, no les dan agua”, narró una de las paisanas afectadas recién llegadas a México.
Llegaron a la ciudad de México, procedentes de la ciudad de Houston, Texas, en el vuelo 1424 de Continental Airlines.
Regresaron sin papeles, sin maletas, sin sus pertenencias, lo perdieron todo.
“Estuvo horrible, fueron unas imágenes impresionantes, fue algo desastroso lo que pasó por allá”, relataron.
“Fue horrible unas cosas impactantes , nosotros estábamos en un edificio sin luz , sin nada , todo quedó destrozado, incluso el colegio en el que estábamos, agregó, sobreviviente.
Fueron testigos de los saqueos y actos de rapiña que viven en la zona del desastre.
“Había gente toda sangrada ,y aún así se robaban las cosas de las tiendas , agarraban comida y todo, dijo sobreviviente.
Son los primeros mexicanos que reciben ayuda de la Secretaria de Relaciones Exteriores para regresar a nuestro país.
“Se están haciendo todos los esfuerzos humanamente posibles para apoyar a todos los mexicanos que se encuentran damnificados por esta contingencia ambiental", comentó marco Antonio Fraire, director de protección y asuntos consulares.
Susana Gabregat vivía en al cuidad de Nueva Orleáns, llegó a México sólo con su hijo y una maleta. Escapó de la zona de desastre ante la inseguridad y la insalubridad que dijo, comenzaba en la ciudad de Nueva Orleáns, y que ponían en riesgo la vida de su hijo.
Su esposo, médico de profesión se quedó para ayudar en la zona del desastre.
Dijo que logró salir de la ciudad de Nueva Orleáns y después de doce horas llegó al aeropuerto de la ciudad de Houston, Texas y de ahí tomó el primer vuelo hacia la Ciudad de México.