CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 7, 2005.- El canciller Luis Ernesto Derbez confirmó que la mayor parte de la población mexicana radicada en las zonas de desastre ocasionado por el huracán “Katrina” fueron “mucho” más capaces de prevenir la situación. En entrevista con Carlos Loret de Mola, para Primero Noticias, Derbez Bautista precisó que se mantiene en la lista de desaparecidos, tras el paso del huracán, a 79 connacionales, los cuales –aclaró- no necesariamente deben estar muertos.
“Al 6 de septiembre, el día de ayer, habíamos tenido a 79 connacionales damnificados en Houston, a 434 personas a las que ya le habíamos dado asistencia, que uno lo puede entender como familias, un conjunto de familias que tendría esto, 276 le hemos dado ya total apoyo económico, alrededor de 30 mil dólares de los autorizados por el Presidente han sido gastados en darle capacidad económica a estas familias, tenemos a 21 connacionales en repatriación ya en nuestro país y le hemos dado atención ha 837 personas a través de las líneas telefónicas”, detalló el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Con relación a la situación que impera en Nueva Orleáns, la zona más devastada por el desastre natural, Derbez aseguró que se comienza a poner orden en el proceso.
“Finalmente, se está bombeando el agua fuera paulatinamente a medida que se hace la reconstrucción de los diques y eso va permitir entrar a la ciudad”, señaló.
“Yo esperaría que no hubiera demasiado mexicano que se encuentre ahí, porque en Nueva Orleáns, en la zona específica de Nueva Orleáns, el número que teníamos nosotros registrado en los consulados era de 10 mil mexicanos y yo supongo que estos 10 mil mexicanos tomaron providencia la mayoría y salieron de la ciudad”, resaltó el canciller mexicano.
HISTÓRICO EL ENVÍO DE MILITARES A EU
Luis Ernesto Derbez calificó de histórica la entrada de militares mexicanos a Estados Unidos, para dar apoyo humanitario a los afectados por el huracán “Katrina”. Sin embargo, aclaró que el envío de efectivos mexicanos a la zona de desastre es una respuesta solidaria con el pueblo norteamericano, con el cual –aseguró- las relaciones están mejor que nunca.
“En una situación en la cuál la problemática americana ha desbordado la capacidad misma, reacción inicial del gobierno de los Estados Unidos, en ese contexto, México lo que está haciendo hoy históricamente es responder a la solidaridad que Estados Unidos ha mostrado tradicionalmente con México en situaciones similares, y hoy estamos dando la respuesta a nuestros hermanos americanos. Para mí lo histórico es que México está respondiendo rápidamente, respaldando labores de rescate a los ciudadanos de un país que los consideramos no sólo vecinos, buenos amigos, sino incluso en un gran sentido hermanos, por la relación que ya existe entre nuestras comunidades, hay que verlo en esa perspectiva”, comentó el funcionario.
Derbez negó que haya habido resistencia del gobierno estadounidense para aceptar la ayuda militar mexicana, por el contrario, destacó la constante coordinación que la Cancillería ha mantenido especialmente con la secretaria de Estado nortemaricano, Condoleezza Rice.
“México es un país que a partir del temblor de 1985 en la ciudad de México, cuando realmente nos agarró desprevenidos un desastre natural, hemos creado una capacidad de reacción rapidísima para la cuestión de desastres naturales, la prueba es las felicitaciones que obtuvimos los últimos dos ciclones que hubo acá en México, en donde Naciones Unidas nos felicitó por la capacidad de reacción por el hecho de que prácticamente no había habido muertes. Tenemos esa capacidad”, afirmó.
Derbez señaló que Estados Unidos no va a mandar sobre las tropas mexicanas que realizarán las labores de rescate en la zona de desastre, pero –aclaró- darán indicaciones de las áreas donde tendrán que instalarse los efectivos nacionales y el tipo de despliegue que habrán de realizar y “nosotros tenemos que respetar eso, porque lo que queremos es ayudar”.
Finalmente, Luis Ernesto Derbez que a pesar de esta singula situación, México no participará en fuerzas de paz internacionales, en zonas de conflicto, entre ellas, por ejemplo, la reconstrucción de Irak.