CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 8, 2005.-La solicitud del gobierno estadounidense para que ningún secretario mexicano acudiera a la zona de desastre tuvo diferentes interpretaciones en el Senado. El argumento de Condolezza Rice, secretaria de Estado de los Estados Unidos, fue que no había condiciones para garantizar un protocolo de seguridad, como lo merecen los funcionarios.
El senador panista Diego Fernández de Cevallos consideró que no recibirlos era una torpeza, porque los secretarios, dijo, no iban por atención, sino a prestar ayuda.
“Por tontos ¿porqué otra cosa?, porque si era una ayuda la que iban a dar, ojalá la hubieran recibido, yo creo que es una necedad, una tontería... yo no entendía que los secretarios fueran a pedir atención sino a dar atención, que son dos cosas muy distintas, si aquella señora pidió que no fueran, estará en su derecho, pero que no diga que la razón es que no los puede atender, los secretarios no iban a recibir atención”, sostuvo el legislador.
Pero según la senador priísta Silvia Hernández, al Gobierno le faltó tacto político, no hicieron el trabajo correcto.
“Yo creo que es lo correcto, primero preguntar y después anunciar, porque dice la idea: dicen que mucho ayuda el que no estorba, hay que hacerlo correctamente, no simplemente llegar, es importante consultar primero, porque en un desastre de este tipo, entiende uno las prioridades”, afirmó.
César Ojeda, senador del PRD, descartó cualquier tinte proselitista del gobierno federal.
“Es un acto de responsabilidad del Ejecutivo y que de ninguna manera está pretendiendo significar la atención para el partido en el que milita Josefina Vázquez Mota, nosotros nos quedamos con la idea de que es un acto consecuente de responsabilidad y solidaridad”, agregó.
Los senadores, coincidieron, México cumplió.