Visite el sitio especial de Katrina: la devastación CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 16, 2005.- El secretario de gobernación, Carlos María Abascal Carranza, indicó que "es hora de recuperar el diálogo eficaz como el instrumento privilegiado de la República al servicio del pueblo, es hora pues, de los verdaderos demócratas".
Al participar como orador principal en la ceremonia del 195 aniversario del inicio de Independencia, el funcionario manifestó que el Ejecutivo federal vigilará que todos los servidores públicos acaten escrupulosamente las leyes electorales y actúen con estricta imparcialidad.
Al pie de la columna del Ángel de la Independencia y ante el presidente Vicente Fox, el responsable de la política interior del país subrayó que "no quepa duda, no seremos ni padrinos ni verdugos de los contendientes".
Llamó a los gobiernos estatales y municipales a que hagan lo propio, pues recordó que la ciudadanía espera que sus autoridades sean congruentes con los principios democráticos y que respondan a los desafíos que plantea la sucesión del primer gobierno de transición.
Abascal Carranza llamó también a todos los actores políticos a contribuir en el desarrollo de una competencia equitativa, que privilegie la presentación de propuestas y garantice la transparencia en el origen y uso de los recursos, y que respeten de manera absoluta a los órganos constitucionales responsables del proceso electoral.
Destacó que el sufragio y la participación ciudadana son el fermento de la democracia. "Hay que decirlo claro, es la hora de los ciudadanos".
Expuso que un proceso electoral sin precedentes reta a los mexicanos de hoy para que mostremos que somos dignos herederos de quien con su vida nos dieron patria y libertad.
"Es hora de recuperar el diálogo eficaz como el instrumento privilegiado de la República al servicio del pueblo, es hora pues, de los verdaderos demócratas".
“APROVECHAR LA OPORTUNIDAD EXCEPCIONAL”
En el acto estuvieron presentes los presidentes del Senado, Enrique Jackson y de la Cámara de diputados, Heliodoro Díaz; el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Mario Azuela y el jefe de gobierno del Distrito Federal, Alejandro Encinas, así como integrantes del gabinete.
Ante ellos, el secretario de Gobernación destacó que el recuerdo de las generaciones pasadas nos apremia a aprovechar la oportunidad excepcional que hoy tenemos de consolidar nuestra democracia, de cumplir con las aspiraciones más sentidas de la sociedad y de salvar nuestras deudas históricas.
Con sentido y visión de Estado, dijo, profundicemos en las tareas que a cada quien corresponden y en este sentido hizo un llamado a avanzar en la Reforma del Estado, para la cual, aseguró "contamos con tiempo suficiente".
Asimismo, se pronunció por lograr una agenda que supere las diferencias que son naturales en todas las democracias y que permita el fortalecimiento del Estado de derecho, la formación de talento humano, el desarrollo de su infraestructura física y la generación de acciones que permitan el desarrollo integral de mexicanos y mexicanas.
Convocó a incidir en la creación de mecanismos que permitan la colaboración entre poderes y la consolidación de una economía fuerte y vigorosa, así como el aprovechamiento responsable de nuestros recursos naturales, sin enajenar su soberanía.
Subrayó que hoy el país goza de una democracia cada vez más plena, con mejor equilibrio de poderes, con un federalismo más fortalecido, con una evidente libertad de expresión y un mayor respeto a los derechos humanos.
Pero también destacó con un lugar distinguido en el concierto de las naciones, con una economía estable con una vigorosa política social y con una nueva cultura de transparencia y rendición de cuentas.
El secretario de Gobernación mencionó que los mexicanos, pletóricos de hospitalidad y sincera solidaridad, no han permanecido indiferentes ante la desgracia ajena y han tendido su mano franca a la nación amiga, a través de un ejercito de paz.
"Se ha mostrado sin matices ni regateos, el tono y talante de una mexicanidad ciudadana del mundo, apoyando a víctimas de desastres naturales en Estados Unidos, con una eficacia y diligencia solo comparables con el orgullo que una vez más la nación siente por el ejército y por la armada de México".