Visite el sitio especial de huracanes: la devastación GUADALAJARA, México, sep. 25, 2005.-Con el objetivo de reforzar la seguridad al interior de los centros federales de Readaptación Social en el país, la Secretaría de Seguridad Pública anunció varias acciones a realizar.
Miguel Ángel Yunes, subsecretario de Prevención de la Secretaría de Seguridad Pública Federal, informó que "el gobierno federal invertirá en el curso de este año 60 millones de pesos para la modernización tecnológica de los centros federales de máxima seguridad".
Afuera del Cefereso 2 en Puente Grande, Jalisco, el subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Seguridad Pública, Miguel Ángel Yunes, habló de acciones a implementar en los centros de máxima seguridad del país entre las que destacan.
Adquisición de equipo para detección de objetos tanto adheridos al cuerpo como en cavidades corporales, sustitución de túneles de rayos equis, arcos detectores de metal y sistema de control de puertas. Tecnología de punta para detectar drogas y explosivos, la construcción de un estacionamiento para visitantes en las afueras del Cefereso de Puente Grande y continuidad en la conformación de la fuerza de seguridad penitenciaria.
Reconoció que se debe reformar la legislación para tener mayor control de los internos y evitar que hagan nexos delictivos con gente que se encuentra libre que pueda orquestar delitos como el reciente secuestro del director técnico Rubén Omar Romano.
Respecto a las investigaciones que continúan sobre el accidente en el que perdiera la vida en días pasados el secretario de Seguridad Pública, Ramón Martín Huerta, desmintió versiones que se han ventilado sobre interrogatorios hechos reclusos del Cefereso Uno en La Palma.
"No ha habido ninguna investigación, ningún interrogatorio a ningún interno de La Palma relacionada con el lamentable accidente en que perdió la vida nuestro secretario y ocho servidores públicos más", dijo Yunes.
Sobre la preocupación entre la población de Jalisco por el traslado de reos de alta peligrosidad, señaló que no hay de qué preocuparse y dejó abierta la posibilidad de que estas acciones continúen.