Visite el sitio especial de huracanes: la devastación ACAPULCO, México, sep. 26, 2005.- Andrés Manuel López Obrador, precandidato presidencial del Partido de la Revolución Democrática (PRD), dijo en Acapulco que Carlos Salinas de Gortari no quiso responder a cuestionamientos importantes durante la entrevista que el ex presidente sostuvo con la periodista Denise Maerker.
"Sólo reconoció lo de la entrevista en su casa con el secretario de Hacienda y con Roberto Madrazo, eso ya se había dicho antes, lo dijo la maestra Elba Esther y yo también lo sabía, ya sabía de tiempo atrás que el presidente Vicente Fox y Salinas habían hecho una alianza desde 2003", aseveró el precandidato perredista.
Se le preguntó que opinaba a lo dicho por el ex presidente Salinas de Gortari en cuanto a que la política de López Obrador es de ficción y mentiritas.
Esto dijo:
"Así como le estoy diciendo, no contestó absolutamente nada, no le quiso contestar a Denise su relación con Ahumada, no habló claro, yo estoy absolutamente seguro que detrás de los escándalos de los videos estuvo Salinas, como estuvo en esto de la reforma fiscal y como ha estado en otras cosas, ojalá y empiece a dar más la cara, hable más; en la democracia no hay porque andarse por las ramas no hay porque andar en la oscuridad hay que participar abiertamente", señaló.
López Obrador reiteró estar dispuesto a debatir con Salinas de Gortari:
"Siempre lo he dicho, lo acepté cuando Víctor Trujillo lo planteó, no sé que cosa lo hizo cambiar de parecer, pero es indudable que el jefe de todo el grupo político de dirigentes del PRI y del PAN, de los de arriba, es Carlos Salinas de Gortari", agregó.
El precandidato presidencial perredista advirtió que habrá una lucha en su contra:
"Van a unirse, van a tratar de estar unidos en contra de nosotros, ya lo hicieron con el desafuero, se pusieron de acuerdo Fox, Salinas, Madrazo, Diego, Chuayffet, Manlio Fabio, qué se puede esperar, pues lo mismo", afirmó el tabasqueño.
Afirmó que de ganar la presidencia de México, no habrá persecuciones:
"En el caso de Salinas nos reservamos el derecho de admisión, tampoco significa que va a haber persecución, nosotros no odiamos a nadie no somos rencorosos, nosotros tenemos adversarios, no enemigos", apuntó.
López Obrador habló en Acapulco, al concluir una gira de trabajo de cuatro días por Guerrero.