CIUDAD DEL VATICANO, sep. 29, 2005.- Tomando como ejemplo el caso de las recientes elecciones en Alemania, el Papa Benedicto XVI afirmó que en caso de que en México se registre un triunfo electoral con una diferencia mínima será indispensable la colaboración entre todas las fuerzas políticas para que el país no se atore. El proceso electoral que ya vive México estuvo al centro de los encuentros mantenidos por Benedicto XVI con más de 100 obispos mexicanos. Conciente de que podría haber resultados muy cercanos el Papa comentó.
“Su respuesta fue que hay que buscar la colaboración de todos y busquen la forma de encontrar una coalición para que en determinado momento en que alguien encabece el gobierno puedan participar las otras fuerzas políticas”, comentó Carlos Aguiar, portavoz del episcopado mexicano.
Los obispos mexicanos le confirmaron al Papa que no tienen su propio candidato y que no temen el triunfo de ninguno de los 3 partidos, ni siquiera el de izquierda por tratarse de una izquierda moderada que nada tiene que ver con el comunismo.
Los obispos mexicanos le aseguraron a Benedicto XVI que cualquiera que gane querrá colaborar con la Iglesia mexicana.