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WASHINGTON, Estados Unidos, oct. 7, 2005.- Los Estados Unidos se mostraron hoy satisfechos con el fallo final de la Organización Mundial de Comercio (OMC) contra la decisión de México de imponer un gravamen especial a bebidas refrescantes elaboradas con fructosa.
"Esta es un importante victoria para nuestra industria y el panel de la OMC no pudo ser más claro en su fallo", señaló en un comunicado el representante comercial estadunidense, Robert Portman, al comentar la decisión anunciada por la OMC.
Este organismo mundial hizo público este viernes el informe del Grupo Especial que examinó la reclamación de Estados Unidos contra México en el asunto de "medidas fiscales sobre los refrescos y otras bebidas".
La OMC concluyó que los impuestos aplicados por México a la fructosa "no están justificadas como medidas necesarias para asegurar el cumplimiento por Estados Unidos de leyes o reglamentos que no son incompatibles con las disposiciones del GATT de 1994".
Por ello, Estados Unidos recomendó que el órgano de solución de controversias de la OMC pida a México poner las "medidas inconsistentes" en conformidad con sus obligaciones bajo el GATT (Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio).
El organismo emitió su fallo en respuesta a la demanda interpuesta por Estados Unidos a partir de la decisión mexicana en 2001 de imponer un impuesto adicional de 20 por ciento a las bebidas elaboradas con este edulcorante.
Como resultado de esta decisión, exportadores estadunidenses interpusieron una demanda por 500 millones de dólares contra México, para restituir las pérdidas que dijeron les provocó el impuesto a sus exportaciones de fructosa.
El gravamen agudizó la disputa bilateral que desde hace años mantienen ambos países, socios junto con Canadá en el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN).
Portman dijo que el impuesto resulta discriminatorio y contrario a las reglas de la OMC y que su gobierno esperaba que México acatará el fallo lo antes posible.
"México necesita eliminar este impuesto tan pronto como sea posible, y al hacerlo, lo urgimos a no sustituir esta barrera a la fructosa por otra", indicó el funcionario.
A finales de septiembre pasado, México informó que la cuota de 250 mil toneladas de jarabe de maíz que autorizó a Estados Unidos no pagaría arancel, pero que mantendría el impuesto de 20 por ciento que aplica a las bebidas donde se emplea como material prima.
El anuncio fue en respuesta a una medida similar de Estados Unidos impuesta al azúcar mexicano para el año fiscal 2006, que va del 1 de octubre de 2005 al 30 de septiembre del próximo año.
En enero de 2001, el Congreso mexicano impuso un impuesto de 20 por ciento a todas las bebidas endulzadas con fructosa en respuesta a la decisión de Estados Unidos sobre el monto de azúcar mexicana que podía entrar a territorio estadunidense libre de aranceles.
La medida mexicana significó, según expertos, el fin de las exportaciones de la fructosa estadunidense al mercado mexicano, por lo que Washington se inconformó.
A petición de Estados Unidos, la OMC estableció un panel en julio de 2004 en el que la administración del presidente George W. Bush se quejó de que el impuesto era inconsistente con las obligaciones de México ante la OMC.