La segunda por la indiferencia de las autoridades. El desastre les ha dejado vivienda en los furgones de tráilers que ahora son improvisados albergues.
Uno de los tráilers ubicado en el municipio de Metapa, ahí 15 personas conviven, incluyendo niños.
“Pañales, mamilas, leche, ropita, medicamentos ya no tenemos”, dijo Alba Álvarez, damnificada.
Están ahí porque no alcanzan los refugios temporales para tantos damnificados.
“Aquí nos estamos quedando desde la semana pasada en el tráiler, en la caja, en el piso, y unos en algunos colchones que alcanzaron a subir”, dijo, Miguel Jiménez, damnificado.
Otros 20 tractocamiones a lo largo de la frontera con Guatemala y de la carretera Jaritas-Puerto Chiapas se han convertido también en refugio para personas de otros estados del país y de Guatemala.
Comparten no sólo las consecuencias de la tragedia, la incomunicación y el desabasto, son extraños que ahora por necesidad se han convertido en una familia dentro de una gran caja de metal.