Visite el sitio especial de Huracanes CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 11, 2005.- La pobreza es un desastre que ningún gobierno del mundo hasta ahora ha podido erradicar.
El bordo de “Xochiaca” en el municipio de Nezahualcóyotl, en el Estado de México, es un cinturón de miseria localizado en el oriente de la Ciudad de México.
"Ya tenemos 19 años viviendo aquí", dijo Polinar Rodríguez, vecino del lugar.
“Nada más tenemos una fosa para hacer del baño, son casitas de cartón, no tenemos agua, luz, tampoco tenemos", el señor Rodríguez.
La Organización de las Naciones Unidas en su informe anual sobre pobreza destaca dos puntos para terminar con el problema.
Lo que se debería de hacer como primer punto es ocupar una parte del presupuesto militar para el combate de la pobreza.
“Con menos de 200 mil millones de dólares por año, tan sólo una pequeña fracción de lo que se invierte cada año en gastos militares a nivel mundial podemos acabar con la pobreza", señaló Arie Hoekman, representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas.
El segundo punto es acabar con la discriminación y la violencia contra las mujeres.
“A nivel mundial se estima que cada una de 5 mujeres habrá sido violada en su vida, una de cada tres será golpeada o forzada a tener relaciones sexuales o habrá sido víctima de familiares o conocidos que en general no serán castigados", agregó Arie Hoekman.
Para ello es necesario mejorar y ampliar la educación a niñas y a mujeres, la información y los servicios sobre salud reproductiva y los derechos económicos y laborales.
Esmeralda es recolectora de basura en el bordo de Xochiaca y teme quedarse sin empleo.
“Yo soy madre de 6 hijos y sin trabajo y sin casa que dejarles", relató.
Aunque en los últimos años, la reducción de la pobreza en el mundo en términos del ingreso por habitante ha tenido un avance, en cuanto a la capacidad para que cada habitante de origen pobre genere su propio ingreso todavía es lejana.
La ONU señala que los programas de asistencia social la reducen, pero sólo son un paliativo.