Visite el sitio especial de Huracanes: la devastación CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 16, 2005.- La inseguridad aumenta en las colonias afectadas por el desbordamiento del río Cohatán, en Tapachula.
El delito más frecuente es el robo de láminas, muebles y electrodomésticos.
Este fin de semana, se registraron los primeros asaltos y robos violentos.
Los damnificados aseguran que la situación es más peligrosa durante las noches debido a la falta de vigilancia policíaca.
“De acá son y luego la gente flotante que dice que viene a ver los estragos que hizo el río, pues también le entran a eso y otros vienen exclusivamente a eso, no hay oferta de seguridad, no alcanza la policía. Como dicen, a río revuelto, ganancia de pescadores”, señaló el damnificado Joaquín Córdoba.
Hasta el momento, las autoridades han detenido a 14 personas involucradas en actos de saqueo.
MÁS DE OCHO MIL PERSONAS EN ALBERGUES
Dos semanas después del desbordamiento del río Cohatán en Tapachula, ocho mil 500 personas viven, comen y duermen en 42 albergues.
Todos se quedaron sin hogar, todos viven en la misma incertidumbre, su principal preocupación es encontrar un lugar para vivir.
“Pues la verdad no sabemos nada, no tenemos ni para donde ir, estamos esperando el apoyo, lo que nos van a ayudar. Estamos esperando la ayuda porque no tenemos a donde ir, pues”, dijo Julio López, damnificado.
Durante el día, algunos regresan a sus colonias para intentar rescatar lo poco que aún sirve entre las ruinas de sus casas.
Rosalba Pérez Díaz, también damnificada, señaló: “Los niños lloran, nos faltan muchas cosas para los niños, están sufriendo hambre... pañales, ropa”.
Después regresan a colaborar en la preparación de los alimentos o en la limpieza del albergue. La comida, el agua, los artículos de primera necesidad que consumen provienen de apoyos gubernamentales y donaciones particulares.
“Les pedimos al pueblo, nosotros que nos quedamos en la calle, sin nada, que nos apoyen con algo, lo que quieran regalarnos, comida, lo que sea es bien recibido por acá”, señaló José Meza.