Visite el sitio especial de huracanes: la devastación LÁZARO CÁRDENAS, México, oct. 17, 2005.- El Ejército mexicano tomó el control de Lázaro Cárdenas, Michoacán, luego de la ejecución del director y subdirector de Seguridad Pública, así como del primer comandante de la policía municipal, ocurrida el domingo.
Los militares instalaron filtros de revisión en las entradas al puerto, además de que realizan rondines de vigilancia por todo el municipio, confirmó el presidente municipal, Gustavo Torres Camacho.
En entrevista, el alcalde aceptó que tras la triple ejecución el puerto "vive momentos de zozobra", por lo que calificó como positiva la entrada del Ejército mexicano.
Como se recordará, Gregorio Mendoza Soto, Daniel Guillen Valladares y Raúl Esquivel Ramírez fueron secuestrados el domingo al medio día por un grupo de al menos 15 individuos armados, cuando presenciaban una carrera de caballos en un predio conocido como El Segundo.
Horas después, los jefes policíacos fueron localizados muertos en el interior de una huerta de mango propiedad de Daniel Guillén. Los tres presentaban el tiro de gracia.
Los hechos ocurrieron exactamente un mes después de que el director de Seguridad Pública, Rogelio Zarazúa, fue ejecutado en Morelia por un grupo armado que lo sorprendió cuando celebraba su onomástico en un restaurante del sur de la ciudad.
El secretario General de Gobierno, Enrique Bautista, reconoció que tras la triple ejecución podría estar el crimen organizado.
El pasado 21 de septiembre, tanto Gregorio Mendoza como Daniel Guillen y Raúl Esquivel participaron en la persecución y posterior aprehensión de nueve presuntos sicarios.
En el operativo, los elementos policíacos a cargo de los ahora occisos se enfrentaron a balazos con los presuntos sicarios a quienes lograron someter.
Los nueve detenidos fueron puestos a resguardo del Ejército mexicano y trasladados al penal de Puente Grande, Jalisco, día en que los jefes policíacos fueron ejecutados.
Hasta el momento, las autoridades no han dado a conocer la versión oficial de la ejecución de los funcionarios, sin embargo, empresarios y partidos políticos ya han alzado la voz y exigido el esclarecimiento de los hechos.
En rueda de prensa, el dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Jaime Darío Osegura, exigió a las autoridades poner un freno a la violencia en la entidad, mientras que en entrevista, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Ricardo Rubí Bustamante, lamentó que este tipo de hechos sigan presentándose.