Visite el sitio especial de Huracanes: la devastación TUXTLA GUTIÉRREZ, México, oct. 20, 2005.- En la sierra de Chiapas, miles de familias se encuentran refugiadas en las montañas porque lo perdieron todo.
“Ahorita están viviendo refugiados en casas que tienen en las montañas y albergues que hicieron de lámina y cartón, porque no tienen a dónde ir, y la comida la están haciendo mínima”, comentó Daniel Sandoval.
Los más atrevidos tienen que caminar durante horas para lograr llevar la poca ayuda que puedan cargar a sus espaldas.
“Vía aérea no ha llegado ninguna ayuda para las personas, muchas personas están viniendo a traer su carga como miramos acá con los compañeros que están pasando”, afirmó Daniel Sandoval.
Sin embargo, los días pasan, la ayuda no llega y las enfermedades y el hambre acechan.
“Lo que hace falta es comida para la gente que de verdad lo necesita, medicina para lo niños más que nada, porque uno de grande pues aguanta”, dijo Héctor Gutiérrez, quien resultó afectado por el huracán “Stan”. Pero lo más difícil está por venir, el pilar económico en la sierra chiapaneca es el cultivo y venta del café. Miles de cafetales se perdieron.
Ernesto San Martín, encargado de un dispensario, dijo que un buen número de cafetales resultaron afectados por deslaves.
La situación no es alentadora, los más de 50 vuelos que se operan a diario a la sierra, no son suficientes para cubrir todas las necesidades de los afectados.
“En la sierra tenemos casi todas las comunidades aisladas”, informó Luis Herrera, representante del Gobierno del Estado en la Zona Sierra.
Lo accidentado de la geografía serrana y el clima, aún no permiten que la ayuda humanitaria llegue a todos.
En las montañas todavía sobreviven miles de familias enteras que lo perdieron todo y que ahora, lo único que quieren es comer.