CANCÚN, México, oct. 24, 2005.- El presidente de México, Vicente Fox, y representantes hoteleros se comprometieron hoy a que el sector no perderá ni un solo empleo en la turística región del Caribe mexicano, azotada por el huracán "Wilma". "No se desocupará a nadie. Todo el mundo va a trabajar para sacar a la región adelante; Gobierno y hoteleros respetarán ese compromiso", dijo el mandatario, quien se encuentra en la ciudad de Cancún al frente de los trabajos de emergencia.
Para ello los empleados del sector hotelero van a trabajar en la reconstrucción de la región dañada por el paso del "Wilma", donde 800 mil personas viven del turismo.
El ciclón dejó al menos siete muertos y un millón de damnificados.
Se estima que la zona devastada quedé reconstruida completamente en cuatro meses.
Además, el mandatario se ha comprometido ante los hoteleros a gestionar una moratoria de sus adeudos y hacer una promoción turística de Cancún.
Los hoteleros han pedido a Fox que gestione ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) un aporte de quinientos millones de dólares para la reconstrucción de la zona.
El mandatario ha creado un mando único en seguridad que estará a cargo a partir de hoy de la Policía Federal Preventiva (PFP) en coordinación con el Ejército y la policía municipal de Cancún.
Al lugar han sido destacados ochocientos efectivos de la policía municipal y 450 de la PFP.
En cuando a los albergues para los afectados por el huracán, se decidió reducirlos de más de veinte a ocho para concentrar la ayuda a los damnificados, ya que la dispersión de esos centros estaba entorpeciendo las labores de atención.
Se espera que hoy comience la salida de turistas de Cancún a bordo de autobuses en dirección a las ciudades de Chetumal, la capital del estado de Quintana Roo, y Mérida, capital del estado de Yucatán.