CANCÚN, México, oct. 26, 2005.- Habitantes de las zonas conurbadas de este centro vacacional se unieron a las fuerzas de seguridad pública para reforzar la vigilancia durante la segunda noche del toque de queda instaurado para restablecer la seguridad y el orden. Durante la mañana y tarde de ayer martes, los habitantes de las colonias circundantes de Cancún se organizaron en comités vecinales identificados con ropa especial y cerraron calles en previsión de que los saqueadores pudieran atentar contra sus familias.
Sin embargo, cientos de fogatas encendidas en las colonias para iluminar las calles y avenidas enrarecieron el aire en los alrededores de Cancún, que durante la noche de ayer y madrugada de hoy fueron visitados por el gobernador Félix González Canto.
En colonias donde la oscuridad y la incertidumbre pasaron a formar parte del escenario cotidiano desde el viernes, los habitantes fijaron cuerdas en las calles y visten con distintivos que les permiten reconocerse unos a otros.
El comisionado presidencial para esta contingencia, Rodolfo Elizondo Torres, elogió la actitud asumida por la ciudadanía para apoyar la labor de vigilancia por parte de los habitantes.
Las fogatas con que esta noche se iluminan las calles tienen como combustible ramas de árboles, láminas de cartón, llantas y otros desechos, y los vecinos vigilan desde el interior de sus deterioradas viviendas.
El recorrido del gobernador se realizó en un convoy integrado por aproximadamente 30 vehículos, entre patrullas y unidades antimotines, y abarcó colonias de clase media baja e incluso el perímetro del penal de Cancún.
Durante el recorrido, el mandatario estatal conoció solicitudes y demandas por parte de algunos vecinos que desde las puertas de sus casas expusieron sus problemas y necesidades, entre las que destacó la falta de vigilancia.
Hacia las 02:00 horas de este viernes no se tenían informes de detenidos por violar el toque de queda, aunque versiones extraoficiales indicaron la presencia de vándalos en la Sección 30 con el propósito de allanar hogares lo que, también trascendió, fue evitado por vecinos armados con palos y machetes.