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CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 6, 2005.- Artemisa Aguilar, sugra de Santiago Pando, ex publicista de Vicente Fox, y quien fuera acusada por la PGR de liderar una banda de “polleros”, denunció que tras su liberación ha recibido una serie de amenazas, entre estas un anónimo en el que la intimidan para quedarse callada.
Artemisa dijo sentir miedo tras su salida de la cárcel, más después de recibir una amenaza que a la letra dice:
"Familia Moreno no queremos escándalo de ningún tipo, recuerden que tiene niños, esposa e hijos. Háganselo llegar a todos sus familiares”.
Agregó que han amedrentado a su yerno Santiago, a su hija Maritza y a su otro hijo, “ya por favor”, pidió con voz entrecortada.
Aguilar fue exonerada por una juez, quien no encontró ningún fundamento en las pruebas presentadas por la la PGR, que la acusó a ella y a 44 empleados más del INM, de conformar una banda dedicada al tráfico de personas. A la fecha, sólo 7 de estos acusados permanecen en la cárcel, por lavado de dinero, y el resto han sido exonerados.
Artemisa Aguilar, de 58 años, recordó que en el 2001, ella estaba en el departamento de Informes, y posteriormente fue trasladada departamento de Extensión de Visa de Turistas, “yo no tenía ningún contacto con los documentos que supuestamente yo manejaba”.
Acusó al gobierno del presidente Fox de destrozar su vida y la de sus hijos, de perder su trabajo, mismo que pidió le sea restituido, y que incluso dañó a su yerno, quien a pesar de ser su colaborador, se ganó una demanda por defenderla.
“Quisiera hacerle una pregunta al señor Vicente Fox, ¿Qué va a pasar con esto?, a nosotros no nos preteje nadie, somos unas personas comunes y corrientes para él, y qué pasa, después de que nos encerraron, no a mi, a 44 personas más, 44 familias estaban destruidas”. dijo.
Aseveró que exigirá justicia para que esto no le pase a otras familias, porque en la cárcel conoció a muchas “artemisas” que estaban encerradas injustamente y que no las conocemos porque no tienen la capacidad de exponer su caso, como sucedió con ella, gracias a su yerno.
Relató que ella esperaba ser liberada el mismo día, una vez que se aclararan las cosas, pero esa espera tuvo que durar 593 días.
Indicó que hasta ahora ninguna autoridad le ha ofrecido ninguna disculpa, ni a ella ni a su yerno, quien tuvo varios compañeros en el Gobierno.