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CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 18, 2005.- Fueron petardos y no bombas los artefactos que estallaron la mañana de este viernes en sucursales bancarias del Estado de México; peritos de la PGJEM analizan los restos para determinar su origen y composición y tipo de detonante.
La primera detonación ocurrió a las 5 de la mañana en una sucursal bancaria ubicada en Atizapan.
“Fueron detectados dos artefactos explosivos. Uno en base de cinta plateada y otro en base de cinta negra. El explosivo está hecho a base de pólvora sin esquirlas , es de mecha directa”, dijo Daniel Antonio Moncada, perito en incendios y explosivos de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México.
Para la fabricación de estos dos petardos, cuya longitud era de unos 20 centímetros se utilizaron 100 gramos de pólvora negra.
Cerca del lugar del siniestro se encontraron panfletos que tienen como destinatarios “los sindicatos combativos e independientes, al pueblo de México y a los pueblos del mundo.”
Está firmado por un grupo autodenominado “México Unido contra la Pobreza, cuya existencia se desconocía hasta hoy; sus fines son sólo propagandísticos, según la procuraduría mexiquense de justicia.
La segunda explosión ocurrió a las 10:30 de la mañana en el interior de un cajero automático, ubicado en Tlalnepantla, Estado de México.
Ahí se encontró un artefacto a base de lámina, se encontraron un mecanismo de pilas, un reloj y un estopín detonante. No utilizaron ni dinamita ni otra clase de explosivos, usaron 500 gramos de pólvora, estalló parte nada más con un estopín.
El explosivo fue colocado en el interior de un contenedor metálico, envuelto con papel para regalo.
En este canso no se encontró propaganda, tampoco huellas digitales, pero se presume que en las detonaciones participaron al menos dos personas.
De un momento a otro la PGR decidirá si atrae la investigación de este caso.