Visite el sitio especial de Diálogos por México SAN LUIS POTOSÍ, México, dic. 5, 2005.-En la presente administración federal se lograrán bajar los indicadores de pobreza extrema en el país, afirmó hoy aquí el coordinador de Delegaciones de la Sedesol, Eduardo Bravo Esqueda.
El funcionario de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) indicó que en el 2000 se tenían registrados a 24 millones de mexicanos que vivían en condiciones de pobreza extrema y al cierre de este año la cifra se ubica en 17 millones.
Tras asistir a la entrega del Premio de Calidad de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), sostuvo que no existe riesgo para que en 2006 se baje el Presupuesto que canaliza el gobierno federal para el combate a la pobreza extrema.
Para el ejercicio fiscal 2006, apuntó, se tienen asegurados recursos por 26 mil millones de pesos para atender las necesidades básicas de 17 millones de mexicanos que viven en condiciones de pobreza alimentaria.
Puntualizó que los 26 mil millones de pesos que ejercerá la Sedesol en 2006 para el combate a la pobreza extrema, representan un incremento del tres por ciento de los recursos que se manejaron durante el presente año.
Explicó que el mantener los recursos económicos es gracias a que se impulsó la Ley de Desarrollo Social, en donde el combate a la pobreza y marginación extrema deja de ser un programa de gobierno para convertirse en un programa de Estado.
El funcionario de la Sedesol informó que en 2006 se implementará "un blindaje electoral" para evitar que los recursos económicos y humanos destinados al combate a la pobreza extrema se desvíen para apoyar candidatos o partidos políticos.
Para ello, apuntó, la promoción y entrega de apoyos del Programa Oportunidades se suspenderá un mes antes de las elecciones del 2 de julio de 2006, ya que las cinco millones de familias afiliadas se les entregará de forma anticipada el recurso económico.
Bravo Esqueda sostuvo que hay instrucciones de la titular de Sedesol, Josefina Vázquez Mota para que se cuiden los programas de atención a la pobreza, para evitar que "la población sea rehén de actividades proselitistas".