Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México. 6, dic. 2005.- El gobierno de México notificó hoy a la Organización Mundial del Comercio (OMC) que "apelará el fallo del panel" sobre un impuesto especial aplicado a los refrescos endulzados con fructosa y otros edulcorantes distintos del azúcar de caña, en una disputa con EU.
La Secretaría de Economía indicó en un comunicado que ha notificado a la OMC su disconformidad con una resolución tomada por especialistas de esa organización el pasado 7 de octubre, donde se rechazaba ese arancel y se acogía una reclamación de EU.
Desde enero de 2002, México ha impuesto tarifas del 20 % en la venta y distribución de las bebidas que contienen edulcorantes distintos al azúcar, lo que a juicio de EU perjudica a sus agricultores.
La situación motivó una denuncia de Washington ante la OMC, en junio de 2004, derivó en el fallo del Órgano de Apelaciones de la organización el pasado octubre contra la postura mexicana.
La OMC dijo que el arancel "viola la obligación de México de otorgar trato nacional a los refrescos importados que no utilizan azúcar de caña como edulcorante, así como a la fructosa importada, como insumo para la elaboración de refrescos".
Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de apelación, a la que hoy recurrió México.
"El Órgano de Apelación deberá resolver en un plazo de 60 días, que podría extenderse a un máximo de 90 días", señaló la Secretaría de Economía en su comunicado.
Para México el impuesto es "una reacción a la violación de EU al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) al negar al azúcar mexicana el acceso a su territorio según lo acordado por ambos países en el tratado".
Tampoco está de acuerdo con que EU haya rehusado "indebida e injustificadamente a dirimir por las vías institucionales la controversia planteada" con este país.
"La Secretaría de Economía considera que tiene una defensa razonable, pero es su obligación señalar que la decisión de apelar y mantener el impuesto tiene también sus riesgos y posibles consecuencias", señaló Economía.
Para México, el problema de fondo en esta controversia es "la falta de acceso del azúcar mexicana al mercado de EU" a pesar de la existencia del TLCAN, en vigor desde el 1 de enero de 1994.
"La Secretaría de Economía continuará insistiendo en que Estados Unidos se someta a los mecanismos de solución de controversias del TLCAN, y seguirá abierta a la posibilidad de encontrar una solución negociada que resuelva la disputa integralmente".