Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 12, 2005.- Para muchos de los peregrinos que asistieron a la Basílica de Guadalupe, comer resultó ser una gran sorpresa.
Así le ocurrió a Alberto Padilla y su familia, quienes llegaron a pie a este recinto la noche del domingo, procedentes de Ixtapaluca, Estado de México.
“Ahora lo más caro son los alimentos, están elevados los precios... las tostadas y tortas son de 30 pesos”, comentó Alberto Padilla.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) registró más casos como el anterior en las inmediaciones comerciales de la Basílica de Guadalupe.
"Hemos recibido hasta el momento 47 denuncias que hemos atendido de forma inmediata y hemos recuperado a favor de los peregrinos alrededor de 5 mil 500 pesos”, informó Rodolfo Mondragón, delegado de la Profeco en la zona Norte.
La violación a los precios oficiales en alimentos y servicios fueron los más comunes y demandantes.
"Detectamos pozoles de $35 que quisieron venderlos en $90... los bisitaxis estaban cobrando, de Martín Carrera a la Basílica, de 8 a 25 pesos por persona. Los cafés en la madrugada los estaban dando hasta en $30. Microbuseros que en lugar de cobrar $3.5 eran hasta de $20 por persona”, relató Mondragón.
La zona en la que se registró mayor relación a los precios de diversos productos y alimentos fue en el corredor del peregrino, localizado en la calle Fray Juan de Zumarraga, a un costado de la Basílica de Guadalupe.