Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 15, 2005.-En el marco de las fiestas navideñas, el cardenal Norberto Rivera Carrera celebró una misa para los internos del Centro de Readaptación Social Varonil de Santa Martha Acatitla.
En un ambiente emotivo y controlado, Rivera Carrera pidió a los más de 600 internos presentes que busquen primero la libertad interior para que cuando logren la exterior se puedan adaptar de mejor manera a la sociedad.
El arzobispo primado de México se congratuló por las expresiones de fe y entusiasmo de los reos, quienes conformaron un coro de más de 50 miembros y participan como acolitos y en lecturas.
"Es una verdadera alegría ver este entusiasmo, pero sería mayor mi entusiasmo y alegría si los viera afuera". Y planteó que todo sistema penitenciario va encaminado a que lo más pronto posible se integren a la sociedad, a su familia y a sus responsabilidades.
En un ambiente con música, un coro, flautas y guitarras, el purpurado pidió a los internos que busquen sentirse libres interiormente y la libertad externa llegará "tal vez el momento que menos esperemos, tal vez por la oportunidad de alguna autoridad".
En su mensaje final y luego de dar la paz con un abrazo a los internos que se encontraban más cerca, Rivera Carrera agradeció su esfuerzo por conocer su propia religión y su participación en esa misa. "Y cualquiera de nosotros puede fallar, pero les aseguro que aquel que los ha amado, Cristo, nunca les fallará".
Más tarde el prelado pidió a los internos que no se desesperen por su situación, que en algún momento les provoca no ver claro el futuro de su vida.
Entre bromas y risas dijo que "la única diferencia que hay entre ustedes y nosotros, los que estamos afuera, es que a nosotros todavía no nos han pescado. Yo espero que ustedes salgan y que a muchos pillos que siguen afuera los traigan aquí".
El jerarca católico repartió aguinaldos a cada uno de los presentes, que hasta en ese momento la mayoría de ellos logró mantenerse en orden, sin embargo, el deseo por unos bombones provocó algunos empujones.
Al final del encuentro, el cardenal encabezó 28 preliberaciones, en las cuales los familiares conmovidos esperaban a sus hijos, esposos o amigos que ya habían pagado por su culpa. Sin embargo, a uno de ellos nadie lo esperaba, pero aseguró que buscará a sus familiares y la forma de reintegrarse de nuevo a la sociedad.
Afuera del penal los familiares emitieron porras y pancartas en favor de Rivera Carrera por haber presidido esa misa para los internos del lugar.