Visite el sitio especial de Diálogos por México CHIAPAS, México, dic. 24, 2005.- Son indocumentados centroamericanos varados en la frontera sur. Son quienes la Navidad les alcanzó en el difícil camino de lo que ellos llaman "el sueño americano".
"Voy hacia los Estados Unidos...No importa que sea veinticuatro nosotros tenemos que llegar allá", señaló Carlos, indocumentado salvadoreño.
Es una triste Navidad, porque muchos de ellos pasan este día especial lejos de casa, en un país extraño, donde tratan de ser fuertes aunque en el rostro reflejan la melancolía de Navidades pasadas, de los regalos y el abrazo de los suyos.
"Estar con ellos disfrutando de las comidas tradicionales. Sin embargo ando por aquí viendo que puedo hacer para pasar" dijo por su parte, José, indocumentado hondureño. Asimismo, Giovanni Velásquez, indocumentado salvadoreño, comentó:
"Está mal la Navidad para nosotros porque como te vuelvo a repetir está uno sufriendo y lo primero que extraña es la familia".
Para ellos no hay cena especial, a los que mejor les va solo agua, tortillas y frijoles en Nochebuena para calmar el hambre, otros ni siquiera prueban bocado.
"Acá a veces comemos a veces no y caminamos, peor ahorita como está la línea del tren", subrayó Alexander Cruz, indocumentado hondureño.
Así es como los indocumentados pasan el 24 y 25 de diciembre, días especiales que para ellos por su condición de migrantes han tenido que dejar para otra ocasión.