Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 29, 2005.- De enero al primero de diciembre de este año se realizaban cada mes entre 30 y 50 llamadas telefónicas desde algún reclusorio y penitenciaría del Distrito Federal, con el fin de extorsionar.
En ese mismo lapso, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) recibió 85 denuncias por extorsión consumada y 423 por tentativa de extorsión.
Este jueves, el procurador capitalino, Bernardo Bátiz, aseguró que desde que entró en operación el control de llamadas que salen de los reclusorios, las extorsiones han bajado.
“No tengo el número, pero le puedo asegurar que han disminuido; lo que ha sido muy eficaz ha sido que Teléfonos de México avise que se trata de una llamada desde un reclusorio, eso ha disminuido porque el receptor no la acepta y ya se impide la extorsión”, explicó Bátiz Vázquez.
Bernardo Bátiz afirmó que la ciudadanía está más informada de lo que debe hacer en caso de recibir una llamada telefónica de algún preso.
“La gente está ya mucho más informada y ya saben que ese tipo de extorsiones son simplemente abusando del miedo, del temor que puedan tener las gentes y que son falsas, nosotros teníamos todos los días avisos de este tipo de extorsión”, agregó.
El pasado primero de diciembre todos los números telefónicos de las 600 casetas que se localizan en las prisiones de la ciudad de México, cuentan con un detector o etiqueta, con el fin de que los ciudadanos sepan que la llamada proviene de la cárcel.