Visite el anuario de Noticieros Televisa, 2005: de tormenta en tormenta Visite el sitio especial de Diálogos por México
TIJUANA, México, ene. 05, 2005.- El secretario de Seguridad Interna de Estados Unidos, Michael Chertoff, advirtió que el gobierno de Washington no tolerará agresiones en contra de los oficiales de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos.
Durante una conferencia en la Garita de San Ysidro, en la frontera con Tijuana, el funcionario indicó que cuando exista un hecho violento en la línea divisoria entre ambas naciones lo van a investigar a fondo.
El responsable de la Seguridad Interna estadounidense manifestó que sin embargo, el uniforme de los patrulleros no les da licencia para agredir a las personas, aunque, apuntó, a veces se justifica el uso de la fuerza y otras no.
Ante las preguntas de los medios, Chertoff rechazó hablar sobre los detalles del caso del mexicano Guillermo Martínez, quien murió a consecuencia de la agresión de un agente de la Border Patrol, cuando intentaba cruzar la frontera el pasado 30 de diciembre.
Comentó que al respecto no haría comentarios, ya que la investigación sobre el caso está en curso.
Explicó que el Programa Especial de Seguridad Interna que aplican para proteger las entradas a Estados Unidos, tiene también un contenido humanitario, pues tratan que las personas eviten poner en riesgo su vida.
Manifestó que sólo el año pasado se registraron 600 mil intentos de personas para entrar de manera ilegal a territorio estadounidense. Explicó que el Programa Especial de Seguridad Interna busca anticipar las acciones de las personas que intentan entrar de manera ilegal a su país, para detenerlos.
Puntualizó que el tráfico de personas es un problema criminal serio, porque de la misma manera pueden introducir contrabando narcotráfico, terroristas e indocumentados. Aseveró que el gobierno de Estados Unidos utilizará todas las formas para detener este fenómeno, por lo que aplican un programa estratégico que implica la contratación de más policías, el uso de tecnología para detectar ilegales y una mayor estructura.
Especificó que contra los ilegales aplicarán acciones más profundas y que no se limitarán a regresarlos a su país de origen, sino que ahora los acusarán y enfrentarán cargos ante la justicia estadounidense.
Para cumplir con este objetivo, el Departamento de Seguridad Interna trabaja como un equipo, dijo, conjuntando las diversas fuerzas policiacas y de investigación del gobierno estadounidense, a fin de combatir el problema de la entrada ilegal al país.
Comentó que la construcción de la doble barda en las ciudades de mayor tráfico en la frontera entre México y Estados Unidos significó una gran diferencia, pues en efecto ayudó a disminuir el número de crímenes y de personas que se introducen ilegalmente al país.
Insistió que para garantizar la seguridad interna de Estados Unidos van a construir diversos tipos de bardas y a aplicar diferentes tecnologías, dependiendo de la zona, sin embargo esto tomará algún tiempo.
Al referirse a una pregunta sobre el migrante muerto a consecuencia de la agresión de un agente fronterizo, comentó que es un ejemplo de la tragedia que ocurre en la línea divisoria entre México y Estados Unidos.
Apuntó que las personas que se introducen de manera ilegal al país ponen en riesgo su vida y que en esta frontera se ha registrado un incremento de la criminalidad.
Reconoció el apoyo por parte del gobierno mexicano para tratar de detener a los traficantes de personas y el trabajo conjunto que realizan en las investigaciones para detectarlos.
Chertoff justificó la construcción de una tercera barda y de otras en las zonas donde no existen ahora, para evitar los riesgos a los que son sometidas las personas que tratan de entrar de manera indocumentada a su país.