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CIUDAD DE MÉXICO, México, ene., 6, 2006.- Los 30 mil comerciantes ambulantes que se instalaron en el Centro Histórico de la Ciudad de México, dejaron las calles llenas de bolsas de plástico, cajas de cartón, pilas, cenizas y montones de suciedad, 156 toneladas de basura en total.
Don Sacramento es le que paga las consecuencias y empieza a barrer y a recoger la basura en la calle de Correo Mayor y Venustiano Carranza desde muy temprano.
“Pues mire nada más que monotonazos dejan, por toneladas, pero a ver tenemos que recogerla, pues ya ahorita ya cargamos un camión y va venimos aquí con el otro”, dijo Sacramento Zúñiga, Barrendero.
Don Sacramento dice que cotidianamente comienza su trabajo a las seis de la mañana y a las 10 ya todas estas calles están limpias.
“Pero ahorita que está la cargazón pues le vamos a entrar hasta las 12 o una si es posible porque mire nomás como está”, comentó Sacramento Zuñiga.
Y es que a pesar de que existe un acuerdo entre la delegación Cuauthémoc y los ambulantes para que una vez que termina la romería de fin de año se limpien las calles, muy pocos lo hicieron.
“Por lo regular a mí me gusta tener limpio mi pedazo”, dijo Ismael, vendedor ambulante.
Incluso en la calle de Correo Mayor, atrás del Palacio Nacional los líderes de los vendedores impidieron la entrada de los servicios de limpia.
“Redoblamos jornadas, redoblamos equipo. La noche de Reyes que normalmente se hace en la zona de Tepito, atrás de Palacio Nacional, Corregidora estas calles, se incrementa de un día normal que recogemos 800 metros cúbicos se va a mil 300 por ejemplo”, dijo Ricardo Jaral, director general de Servicios Urbanos DF.
Para quitar toda esta basura el gobierno del Distrito Federal tuvo que traer personal de otras zonas de la ciudad.
Y sí, los 250 trabajadores de limpia a los que se les asignó la tarea cumplieron con su labor.