Visite el sitio especial de Diálogos por México MADRID, España, ene. 13, 2006.- Amnistía Internacional (AI) advirtió este viernes que estará vigilante de la posibilidad de cualquier violación a los derechos humanos con la construcción de un muro en la frontera entre Estados Unidos y México.
La directora del departamento para América de Amnistía Internacional, Susan Lee, consideró que ese muro no va a solucionar lo que Estados Unidos ven como un problema, que es la llegada de migrantes mexicanos buscando una mejor calidad de via.
“Hay la desesperación por la situación económica en América Latina y la gente va a continuar buscando la posibilidad de emigrar a buscar un futuro mejor para ellos y sus familias” dijo.
En rueda de prensa en las oficinas de la organización no gubernamental en Madrid, señaló que en este momento, AI no puede hacer una condena al respecto, porque el muro no ha sido construido y por tanto no hay evidencia de la violación de derechos humanos.
Sin embargo, agregó que AI ve con preocupación que la construcción de ese muro podría “aumentar, incrementar los peligros que tiene que enfrentar la gente al buscar ingresar a territorio estadounidense”.
Aseguró que habrá una actitud vigilante en todo aquello que pueda estar alrededor de la construcción de ese muro, como las condiciones en que se expulsa a la gente, si hay malos tratos en esas expulsiones, y si hay incumplimiento de la normativa internacional.
“Condenamos que se cometan abusos, y si este muro obstaculiza a las personas que necesitan pedir asilo, por ejemplo, sería motivo de una condena por parte de AI”, recalcó.
Dijo que “estamos preocupados, porque ya de por sí las personas que intentan cruzar la frontera corren riesgos y peligro para sus vidas, por eso en la medida que este muro incremente los peligros y el riesgo de abusos en derechos humanos, habrá una condena de AI”.
Por otra parte, se refirió al cumplimiento de los derechos humanos en México en el gobierno que encabeza el presidente Vicente Fox y afirmó que ha habido cosas positivas en esta administración, sobre todo en el plano internacional.
“Ha habido un papel por parte del gobierno mexicano en el plano internacional muy constructivo en materia de protección de los derechos humanos, pero es decepcionante ver que no ha podido trasladar esos avances a cambios reales a nivel local”, señaló.