Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 13, 2006.- El embajador de EU en México, Antonio Garza, calificó hoy de irresponsables las criticas contra la pretensión de erigir muros fronterizos para frenar la inmigración ilegal y pidió respeto las decisiones de su país.
El proyecto de ley aprobado el 16 de diciembre por la Cámara de Representantes de EU y que debe analizar el Senado, pretende endurecer la política migratoria y ha sido criticada por varios sectores y personalidades mexicanas, entre ellas el presidente Vicente Fox, quien ha dicho: "nos parece una vergüenza ese muro".
Garza señaló hoy en un comunicado que "muchos estadounidenses ven la necesidad de mejorar nuestra seguridad fronteriza y una aplicación más eficaz de nuestras leyes migratorias, con base en el sentido común. Sin embargo, lo que se dice en México tiene que ver con planes para construir lo que algunos llaman un 'muro de la vergüenza'".
"No esperamos que México secunde cada medida de seguridad que tomemos, pero sí confiamos en que nuestros vecinos respeten nuestro derecho de tomar dichas medidas en nuestro propio territorio", agregó el diplomático.
Garza pidió a México hacer un esfuerzo para evitar "declaraciones exageradas, muchas veces irresponsables y casi siempre inexactas".
El diplomático se refirió a que "algunos han dicho que la cerca fronteriza viola los derechos humanos y la han comparado con el muro de Berlín".
"Las comparaciones entre las propuestas de reforzar nuestra política fronteriza y el muro de Berlín, no sólo son engañosas e intelectualmente deshonestas, sino que son una ofensa personal", agregó Garza.
En días pasados la diputada socialista alemana Erika Mann, de visita en México con un grupo de eurodiputados, dijo que la intención estadounidense de levantar más muros "es la peor opción" para encarar el problema de la inmigración ilegal.
Mann dijo que tanto el Muro el Berlín como el que pretende construir Estados Unidos representan "soluciones equivocadas".
Garza indicó que "el muro de Berlín fue construido para mantener confinado al pueblo, fue creado por un gobierno autoritario. En total contraste, nuestro gobierno democráticamente electo, ha propuesto métodos para proteger a sus propios ciudadanos y para aplicar nuestras leyes migratorias".
"No se puede emitir un juicio responsable al querer igualar los actos de tiranos a los de un pueblo libre", señaló.
Días después de aprobada el proyecto de ley, un inmigrante mexicano fue muerto de un balazo presuntamente por un policía fronterizo estadounidense, lo que levantó más la ola de indignación en México.
Garza manifestó al respecto que los "agentes de la Patrulla Fronteriza trabajan en un ambiente increíblemente peligroso, en el que regularmente son blanco de ataques en su esfuerzo por proteger la frontera".
También señaló que "el alegato más pernicioso es el que refiere que las barreras físicas propuestas son una manifestación xenófoba y racista. Estados Unidos entregaron más de 36 mil visas de inmigrante a ciudadanos mexicanos en 2005".
"Además, sólo el año pasado, más de 940 mil mexicanos obtuvieron visas para visitar Estados Unidos, más de 80 mil de ellos obtuvieron visas de trabajo. Millones de mexicanos ya cuentan con visas de no inmigrante y las utilizan con frecuencia", agregó.
Agregó que "ajeno del debate que se lleva a cabo aquí en México, está el hecho de que Estados Unidos es una de las naciones más abiertas del mundo a la inmigración".