Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 17, 2006.- El Gobierno de México solicitó a las autoridades de Texas, Estados Unidos, efectuar "una investigación exhaustiva" sobre la muerte del mexicano Ismael Segura Méndez, quien al parecer fue tiroteado por policía de Texas, dijo hoy la Cancillería.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) indicó que, mediante el consulado mexicano en McAllen, solicitó al Departamento de Seguridad Pública de Texas una investigación exhaustiva "para que se le siga el debido proceso legal y se aplique la estricta justicia".
La Cancillería añadió que se consultó a un abogado para definir las posibles acciones legales "que podrían ejercer los familiares en caso de que concluya que existió uso excesivo e injustificado de fuerza pública en contra del fallecido".
El ministerio señaló que de acuerdo con la información que ha recabado de que el pasado día 14 un agente de seguridad publica de Texas disparó su arma contra Segura de 23 años, quien de acuerdo con las versiones preliminares había intentado resistirse al arresto y huyó de los agentes en un vehículo.
No obstante, añadió que Segura "fue trasladado a un hospital donde falleció posteriormente como resultado de un impacto frontal de bala en el tórax".
La Cancillería indicó que el consulado ofreció la ayuda necesaria a los familiares del occiso para efectuar todas las gestiones y se sufragaron los gastos para el traslado de sus restos a México, que se efectuó el domingo pasado.
Rubén Aguilar, portavoz del presidente mexicano, Vicente Fox, afirmó hoy que el Gobierno lamenta y condena la muerte de Segura, aunque aclaró que no considera que haya un "estado de violencia contra indocumentados en la frontera".
"Asumimos que se trata de hechos aislados y una sola muerte es lamentable y condenable, (pero) no podríamos reconocer que hay un estado de violencia en la frontera en relación con los emigrantes", enfatizó.
Aguilar también aludió hoy a la muerte, el pasado 30 de diciembre, del inmigrante mexicano Guillermo Martínez, presuntamente atacado a tiros por un guardia fronterizo en el estado de California.
Segura, que trabajaba en EU como jornalero agrícola, era originario de la localidad de Miguel Alemán, en el estado mexicano de Tamaulipas (norte, fronterizo con Texas), de acuerdo con la prensa local.
El cuerpo fue entregado por las autoridades estadounidenses en la oficina de la aduana de Miguel Alemán, se informó.
Los casos de Guillermo Martínez y Segura se suman a la controversia generada por el plan de legisladores estadounidenses de construir más muros en la frontera con México, de 3.200 kilómetros, y criminalizar la inmigración ilegal.
Se estima que unos 10 millones de mexicanos, la mitad de ellos sin documentos, viven en Estados Unidos.
Los mexicanos residentes en el exterior enviaron el año pasado a su país unos 20.000 millones de dólares en remesas, lo que representó la segunda fuente de divisas después de las ventas de petróleo.