Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 18, 2006.-Los problemas más graves de violaciones a Derechos Humanos en México son la tortura y el maltrato dentro del sistema de procuración de justicia, dijo el miércoles la organización internacional Human Rights Watch.
El grupo señaló en su reporte mundial 2006 que las violaciones continúan en México a pesar de que el gobierno del presidente Vicente Fox ha realizado algunas medidas para evitarlas como el establecimiento de una fiscalía especial que investiga abusos del pasado y ha propuesto reformas judiciales.
"Desafortunadamente, ninguna de las iniciativas ha cumplido las expectativas", señaló.
La organización dijo que la tortura se mantiene como un problema generalizado en el sistema de administración de justicia, y advirtió que un factor "que perpetúa esta práctica" es que algunos jueces aceptan aún pruebas obtenidas mediante violaciones de los Derechos Humanos de los detenidos.
Señaló que en las cárceles los internos están sometidos a abusos como la extorsión de guardias y la imposición de encierros en solitario.
El grupo recordó que Fox propuso en 2004 reformas al sistema judicial mexicano, sin embargo, el Congreso aún no las ha aprobado.
La oficina de prensa de la Presidencia dijo que por el momento no hay una posición oficial sobre el informe.
La organización internacional dijo que la creación en 2001 de una fiscalía especial para investigar abusos del pasado, como masacres estudiantes y desaparición de presuntos guerrilleros, se ha traducido en resultados limitados.
La mayoría de los sospechosos perseguidos por el fiscal han evitado el arresto.
Human Rights Watch puso como uno de los ejemplos más significativos el intento fallido de procesar al ex presidente Luis Echeverría (1970-1976) por genocidio, en relación a la masacre de estudiantes en 1968 y 1971.
Pese al intento de la fiscalía, tribunales mexicanos han rechazado enjuiciar a Echeverría por considerar que el delito ya prescribió.
El reporte de Human Rights Watch es coincidente con uno de la Comisión Nacional de Derechos Humanos presentado en noviembre del 2005, en el cual se señaló que la tortura no ha desaparecido en México e incluso se ha hecho más sofisticada y difícil de detectar, al realizarse de manera psicológica.
Entre los métodos de tortura física denunciados ante la CNDH y presentados en su informe destacan los golpes con manos, pies y objetos; golpes con tablas en glúteos y oídos, así como descargas eléctricas en testículos, recto, pies, piernas y tórax.