Visite el sitio especial de Diálogos por México MONTERREY, México, ene. 21, 2006.- El candidato de la Alianza por México a la Presidencia de la República, Roberto Madrazo, aseguró que los priístas nunca más darán la espalda a la gente y advirtió que no le temblará la mano para terminar con la delincuencia y el secuestro.
Por otro lado Madrazo Pintado mencionó que declinó la protección del Estado Mayor Presidencial, aunque logró un acuerdo para que sus seis elementos de seguridad que lo cuidan desde el gobierno de Tabasco puedan portar armas de fuego.
En una conversación con los reporteros que cubren sus actividades proselitistas, el tabasqueño informó que no cuenta con la seguridad del Estado Mayor Presidencial porque prefirió seguir con su escolta personal.
Dejando atrás las diferencias, el gobernador de esta entidad, José Natividad González Parás, acompañó a Madrazo Pintado, quien en un discurso posterior con la clase política del PRI reconoció la lealtad al partido por parte del mandatario estatal, quien fue uno de los líderes principales del grupo denominado Unidad Democrática.
El candidato de la coalición que integran los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Verde Ecologista de México (PVEM) subrayó que los priístas nunca más darán la espalda a la gente y que no le temblará la mano para terminar con la delincuencia y el secuestro.
En medio de porras y de una melodía con clara alusión al abanderado -en donde el estribillo principal era "vamos a darle, Madrazo, vamos a darle duro"- aseguró que la lealtad no se da por goteo ni por riego, por lo que en Nuevo León se da por siempre.
Afirmó que estos no son tiempos de confrontación y enfrentamiento; lo que se requiere es una cultura de autocrítica, de reflexión y propuestas concretas.
Aseguró que el PRI desde la oposición demostró que es la mejor opción con la fortaleza de su gente y adelantó que harán una campaña para reforzar los 14 millones de votos que han tenido desde 2003 y "vamos por más".
El abanderado también dio muestras de los resultados de su actividad deportiva; antes de entrar al acto subió las escaleras eléctricas en contrasentido con una gran rapidez, mientras el alcalde de este municipio, Ricardo Canavati, sufrió para poder recorrerlas e incluso fue prácticamente empujado para lograr su objetivo.