Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 25, 2006.- En sólo tres años se convirtió en el homicida serial más buscado en México.
Sobre su identidad se manejaron diferentes hipótesis.
Nunca se logró establecer con precisión si era hombre o mujer.
La policía dio a conocer varios rostros elaborados por testigos.
El homicida serial de mujeres de la tercera edad rompió el patrón de su conducta criminal en los últimos meses.
No había atacado y la policía esperaba que en cualquier momento lo hiciera.
Operativos con gente encubierta como señuelo, carteles y constantes avisos a la opinión pública fueron las herramientas para intentar detenerlo.
La Procuraduría de Justicia del Distrito Federal buscó al homicida serial relacionado con al menos 4 de los 31 casos registrados desde el año 2003; pero se asegura que son hasta 10.
Y es que mantuvo siempre un patrón de conducta criminal al momento de causar la muerte.
El homicidio serial siempre actuó con limpieza en la escena del crimen, tenía la precaución de limpiar sus huellas.
Sin embargo, peritos de la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal localizaron fragmentos dactiloscópicos en lugares como la parte interna de la perilla de una puerta y atrás de portarretratos.
Todas la víctimas fueron mujeres, de entre 64 y79 años de edad.
En todos los casos la víctima vivía sola, en casa particular o departamento.
Una de las últimas víctimas fue Ana María Velásquez de 64 años.
La causa de muerte se determinó como asfixia por estrangulación.
Guadalupe Núñez Almazán de 79 años y Emma Reyes Peña de 78 años, también murieron por esa causa.
La mayoría de las víctimas vivían en las delegaciones Cuauthémoc, Benito Juárez, Iztapalapa, Venustiano Carranza y Gustavo A. Madero.
Su primer contacto con el homicida se registro en parques públicos o en la periferia de unidades habitacionales.
Esta ola de muerte al parecer llegó a su fin.