Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 6, 2006.- Advierte Alfredo Hernández García, director ejecutivo de Control y Tránsito de la Secretaría de Seguridad Pública del DF, que no se pueden burlar los radares, que han sido colocados de forma estratégica, en las vías rápidas de la Ciudad de México.
“En primer instancia, es atentar contra la vida misma, quien pretenda comprar un aparato que supuestamente detecta la presencia de los radares”, dijo Alfredo Hernández.
El funcionario explicó que la tecnología de los radares y la de los equipos que advierten su presencia no es compatible, dice que “la tecnología que adquirimos no es un radar lasser, su principio de funcionamiento es doppler, el cual no puede ser sensibilizado por esos aparatos, que venden ahí y si alguno no llegara a detectarlo es para cuando el automóvil ya esté cinco o diez metros del radar. No les va a servir”, aseguró.
En algunas páginas de ventas por Internet, se exhiben detectores de radares, que según, tienen la capacidad de:
- Funcionar en la Ciudad de México y en la red carretera federal.
- Y de alertar al automovilista mediante señales visuales y de sonido, la presencia de un detector de radar hasta con kilómetro y medio de anticipación.
En la página, también se muestra el precio del equipo.
Se tiene acceso al Centro Nacional de Atención Ciudadana, en donde se menciona el servicio de auxilio vial, a cargo de la Policía Federal de Caminos y un número telefónico.
Al solicitar información sobre estos detectores de radar la operadora contestó:
“Mire me dicen que eso es ilegal y que no se puede utilizar, porque es ir contra la ley, es como prevenir a las personas que empiezan a infringir al ir a una velocidad no permitida, a efecto de no ser sancionados”, dijo la agente 2019 de la Policía Federal Preventiva, vía telefónica.
Hasta ahora el Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México, sólo contempla una multa de cinco días de salario mínimo, equivalente a 250 pesos, que deben pagar los automovilistas que conduzcan con exceso de velocidad.