Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 7, 2006.- Como inadmisible e indignante calificaron senadores del PRI, PAN y PRD el desalojo de funcionarios cubanos de un hotel en la ciudad de México.
Enrique Jackson, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), lamentó la lentitud del gobierno federal.
“Creo que el gobierno mexicano se ha tardado en actuar, aclarar, precisar los hechos, en decirnos a todos si hay alguien que haya violado algunas disposiciones de las leyes nacionales”, dijo el senador priísta.
César Jáuregui, del Partido Acción Nacional (PABN), y César Ojeda, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), exigieron mano firme a las autoridades, a través de una nota diplomática de protesta ante Estados Unidos demandándole una explicación.
“Es obligatoria esa nota diplomática. Lo que el país sí requiere es que de alguna manera se establezca una posición no tanto de defensa de la soberanía, sino de dignidad, que hoy más que nunca se requiere frente al poderoso, que no debe permitirse que se puedan involucrar leyes extranjeras, o lo que es peor, que el muro se abarque hasta estos lugares”, comentó Jáuregui.
También exigieron la sanción inmediata del hotel.
“Aplicar la sanción al prestador de servicios que está previsto en la ley, hasta 100 mil salarios mínimos por cierto y dejar muy claro que nuestro país no va a permitir aplicaciones de leyes que contravengan las leyes nacionales”, señaló el senador César Ojeda.
El incidente -subrayaron lo senadores- no debe quedar sólo en el hecho de que trató de una discriminación, sino en entender que fue un atropello a la soberanía de México.