Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 7, 2006.- El candidato presidencial de la coalición Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, señaló que de ganar la Presidencia de la República no la utilizará de manera facciosa "para ayudar a los amigos o destruir a los adversarios".
Durante su intervención en un foro sobre el Estado de derecho organizado por el Consejo Consultivo del Proyecto Alternativo de Nación, el político tabasqueño presentó ocho compromisos para dar garantía de gobernabilidad mediante el diálogo y la tolerancia.
En el encuentro en un hotel del Centro Histórico de la ciudad de México y en el que participan académicos, constitucionalistas y juristas, entre ellos ex presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Juventino Castro y Castro, López Obrador reiteró su respeto a la división de poderes.
Ofreció preservar la gobernabilidad mediante el diálogo, el acuerdo y la tolerancia, sin recurrir nunca a la represión.
La gobernabilidad es posible sin autoritarismo y con apego a las garantías individuales, sostuvo el abanderado de la coalición conformada por el PRD, el PT y Convergencia, luego de indicar que “otorgaremos prestigio y respetabilidad a la Presidencia de la República, pues el presidente actuará como hombre de Estado y no como jefe de partido o grupo”.
También dijo que se dará autonomía y más facultades a los organismos públicos defensores de los derechos humanos y se combatirán a fondo la corrupción, el tráfico de influencias y el conflicto de intereses.
Por otra parte, refirió que de llegar a la primera magistratura del país impulsará una reforma para convertir al Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) en una institución al servicio de la sociedad.