Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 7, 2006.- Representantes de 25 organizaciones de gasolineros de todo el país acordaron con la Secretaría de Gobernación no realizar el paro de labores que habían anunciado para este miércoles.
Por la noche se reunieron con el subsecretario de Gobierno, Arturo Chávez, quien se comprometió a que la Profeco deje de clausurar gasolineras que no han realizado el cambio de sus máquinas.
Pablo González, uno de los líderes de los gasolineros inconformes, aclaró por qué no quieren cambiar todas las bombas de gasolina:
"Lo que no aceptábamos era cambiar las bombas de gasolina en sólo tres meses… Son 20 mil dólares por bomba, estamos hablando de mil millones de dólares de inversión que debemos pactar con Pemex-Refinación, Secretaría de Hacienda y Crédito Público para resolverlo".
El subsecretario de Gobernación aclaró que el acuerdo no obedeció a ninguna presión por parte de los gasolineros.
"La Secretaría de Gobernación no se deja presionar y este acuerdo no es producto de presión de ningún tipo", señaló el funcionario de la Segob.
A partir de este miércoles se instalará una mesa de negociación. Se aclaró que -independientemente del acuerdo- la Profeco continuará con los operativos para clausurar las gasolineras en las que se cometan abusos en contra de los clientes.
La reunión a puerta cerrada inició a las 10:30 de la noche, momentos antes de que inicie el paro de gasolineros anunciado para las 00:00 horas de este miércoles. Los quejosos presentaron un pliego petitorio de 3 puntos principales.
Que se revise la norma de la Profeco que exige el cambio de bombas de gasolina para evitar que se cometan abusos al expender el combustible.
Argumentan que el cambio de las máquinas les demoraría en algunos casos dos años.
Además piden que sean reabiertas las gasolineras que fueron clausuradas por esa norma del cambio de bombas de gasolina.
Finalmente piden que se aclare que ellos no se están quedando con el dinero producto de las comisiones por concepto de facturación de venta de combustible, sino que estas comisiones han sido entregadas a los bancos.
Piden que se busque un mecanismo alterno para la facturación.