Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 8, 2006.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Alejandro Encinas Rodríguez, advirtió que México está en el peor momento de su relación con Estados Unidos, y exigió respeto a la soberanía nacional “por todas las de la ley”, al descalificar nuevamente la expulsión de cubanos del hotel Sheraton, el pasado viernes.
En entrevista exclusiva con Víctor Trujillo, para El cristal con que se mira, Encinas Rodríguez, reiteró que el desalojo de cubanos, por órdenes del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, es un acto discriminatorio por lo que el Gobierno capitalino sancionará “conforme a la ley” al hotel ubicado en el Paseo de la Reforma, porque “no tenemos que diferenciar a nadie por cuestión de su nacionalidad”.
“Vamos a sancionar conforme a ley un acto discriminatorio, ya se hizo la averiguación, que no quepa duda que aunque estemos en proceso electoral, no implica que estemos omisos o sobrados en nuestra actuación. Vamos a tomar una decisión en el ámbito de estas competencias, salvaguardando el interés de la ciudad y el derecho de cualquier ciudadano”, aseguró el mandatario local.
Alejandro Encinas dijo que la actual política exterior de México “deja mucho que desear”, y mencionó el ejemplo del distanciamiento con Cuba.
“Estamos en el peor momento de nuestra relación con Estados Unidos y ya no existe tanto acercamiento con Europa”, resaltó Encinas Rodríguez.
Dijo que debe de haber un posicionamiento muy claro del gobierno federal, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, con relación a las leyes que se aplican en México. Destacó que la tarde de este miércoles podría estar listo el dictamen de la averiguación contra el hotel Sheraton y mencionó que el castigo mínimo sería una multa de 300 días de salario mínimo, y el máximo podría recaer en la revocación de la licencia o hasta la clausura del hotel.
“No podemos permitir ningún tipo de discriminación”, dijo Encinas.