Visite el sitio especial de Diálogos por México TOLUCA, México, feb. 8, 2006.-El subsecretario de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, Lauro López Sánchez, en representación del Gobierno de México, dio la bienvenida al patriarca ecuménico Bartolomeo I, quien por primera vez visita el país.
El líder religioso fue recibido en el Aeropuerto Internacional de Toluca por el gobernador Enrique Peña Nieto, el nuncio apostólico Giuseppe Bertello; el obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda; el arzobispo metropolitano de la Iglesia Ortodoxa, Antonio Chedraoui, y Athenágoras, arzobispo de la Iglesia Ortodoxa en México.
López Sánchez expresó el reconocimiento de México hacia la Iglesia Ortodoxa y garantizó al patriarca respeto, calidez y amistad propios de los mexicanos durante su estancia del 8 al 13 de febrero.
Esto, señaló en su mensaje de bienvenida, podrá ser constatado en el encuentro que sostendrá este jueves Bartolomeo I con el presidente de México, Vicente Fox.
Bartolomeo I, arzobispo de Constantinopla, agradeció la bienvenida del gobierno de México, y aseguró que esta primera visita es como servidor y para escuchar los anhelos de los simpatizantes de esta Iglesia, y también para informarse sobre la situación del país.
El representante ecuménico de la Iglesia Ortodoxa elevó sus bendiciones a México, especialmente al presidente Vicente Fox, así como al gobernador del estado de México y a su esposa Mónica de Peña.
"En bien lo hemos encontrado (al país) y en bien esperamos continuar".
Por su parte, el gobernador Peña Nieto se congratuló por la visita del patriarca de 64 años, nacido en Imbros, y dijo que comparte las preocupaciones diversas sobre la unidad, y que desde su responsabilidad asume compromisos comunes.
Asimismo, dijo respetar a quienes piensan diferente y que esa actitud es el pasaporte para arribar a la sociedad en la ya estamos "una sociedad que supere a la simple tolerancia".
Aseguró que en su visita a México y en particular al estado que encabeza es una motivación para encontrar acuerdos y coincidencias y fortalecer lazos entre oriente y occidente.
Antes de su salida del aeropuerto con rumbo a la ciudad de México se encontró con el empresario Emilio Azcarraga.
Al final del recibimiento, Bartolomeo I fue escoltado por tres automóviles, así como por moticicletas de la Policía Federal Preventiva (PFP), por lo que se espera llegue a la Ciudad de México para encontrarse con los obispos de la Iglesia Católica de México en la sede de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).