Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 9, 2006.- El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Vega García, reiteró la lealtad de las fuerzas armadas al presidente de la República, Vicente Fox Quesada, a quien expresó que este valor "no es negociable", y no es una condición que limite su entrega al servicio de la patria.
El general secretario subrayó que el Ejército está satisfecho de la madurez del Estado mexicano y refrendó la lealtad de la institución castrense a la "conducción democrática" de un presidente legítimo.
En su discurso de conmemoración del 93 aniversario de la Marcha de la Lealtad, el secretario de la Defensa expresó al titular del Ejecutivo federal que su gobierno ha dado a las fuerzas armadas "orientación, pero sobre todo, el ejemplo de la tolerancia y la libertad".
Comentó que durante su gobierno ha sido grato para el Ejército mexicano compartir con su mandato el caudal de trabajo y de energía de los soldados que, identificados bajo su mando supremo, permanecerán atentos, disciplinados y leales a su disposición.
Vega García subrayó que los soldados de México "son del pueblo y al pueblo sirven. Su vocación de servicio y protección a la nación es causa irrenunciable", resultado del conocimiento que tienen las fuerzas armadas, de la fortaleza espiritual y moral del pueblo y de la nación.
Ante miembros del gabinete federal, así como del jefe de Gobierno capitalino, Alejandro Encinas, el secretario de la Defensa recordó que esta marcha del 9 de febrero de 1913 es muestra de la entrega y sacrificio de los soldados a su gobernante.
En el Castillo de Chapultepec como escenario, el secretario de la Defensa destacó la escolta de los cadetes que acompañaron a un presidente demócrata "que se agigantaba frente a las amenazas de los traidores".
Dijo que en ese entonces el valor de la lealtad se hizo presente “cuando la conspiración produjo el fruto amargo de una traición que afectaría el cuerpo social y político de México".
Desde entonces –explicó- "el juramento de lealtad que ha formado en el instituto armado es un legado que es y ha sido ejemplo para el ejército, la fuerza aérea y la armada de nuestros antiguos compañeros de armas".
Vega García recordó que el presidente Francisco I. Madero, a quien calificó de "apóstol de la democracia", tuvo fe en el porvenir democrático de México incluso en momentos difíciles, "cuando la oscuridad retrógrada del autoritarismo se confabulaba para despojarlo del poder.