Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 13, 2006.- El presidente Vicente Fox expresó la preocupación de que su sucesor sufra los mismos problemas de su administración para lograr consensos y acuerdos con el Congreso y sigan bloqueadas las reformas estructurales que el país requiere.
En declaraciones al diario británico “Financial Times” el mandatario explicó que las encuestas avizoran que el futuro titular del Ejecutivo mexicano llegará al poder con el 36 por ciento del voto.
“Mi gobierno tuvo el 42.5 por ciento del voto y nosotros éramos un gobierno en minoría, de manera que el grado de dificultad para lograr un acuerdo y un consenso permanecerá", dijo Vicente Fox, Presidente de México.
Se prevé una cerrada competencia en los comicios del 2 de julio, cuando cualquiera de los tres principales candidatos principales puede obtener el triunfo, situación por vez primera desde el logro de la Independencia mexicana de España, subrayó el rotativo.
Fox fue el primer presidente de un partido diferente al que por 70 años gobernó la nación latinoamericana, sin embargo el Congreso, en las dos legislaturas con las que convivió, estuvo en manos de la oposición, lo que le impidió hacer modificaciones constitucionales.
En ese marco confió en que el próximo presidente tenga las aptitudes políticas para lograr un consenso y que el próximo Congreso federal asuma su labor con más madurez y mayor interés por la nación que por el interés personal o político de sus miembros.
Para el rotativo especializado en finanzas, la perspectiva de una relación sin consensos y acuerdos entre el Ejecutivo y el Legislativo no beneficia al futuro económico de México, para el que muchos economistas piensan que son necesarias reformas estructurales.
Esas reformas, que requieren modificar la Constitución y en consecuencia voto a favor de una mayoría calificada en el Legislativo, son necesarias en las leyes laborales, del marco fiscal y en el sector energético.
Sin esos cambios, el crecimiento del Producto Interno Bruto de México ha sido como promedio en la actual administración del dos por ciento, tasa que el propio presidente consideró insuficiente.
"Estoy seguro de que si el Congreso hubiera aprobado las reformas estructurales que presenté desde el primer día de mi gobierno, habríamos tenido tasas de crecimiento por encima del 5.0 por ciento", afirmó Fox.
Excluyendo los ingresos por concepto de petróleo, las finanzas públicas reciben el 11 por del PIB, el índice más bajo de la región con la única excepción de Haití.
La petrolera mexicana, Pemex, sin embargo, carece de suficientes fondos para invertir en exploración, y la Constitución mexicana le prohíbe asociarse con empresas privadas, recuerda por último el rotativo.