Visite el sitio especial de Diálogos por México WASHINGTON, Estados Unidos, feb. 13, 2006.- El Departamento del Tesoro de Estados Unidos negó hoy que se haya buscado irritar al gobierno mexicano con el incidente de la expulsión de una delegación de funcionarios cubanos hospedados en un hotel de la ciudad de México.
"No buscábamos irritar a nuestros amigos mexicanos, pero la ley es clara... Las firmas de Estados Unidos no deben involucrarse en actividades con el gobierno de Cuba", dijo a los reporteros el portavoz del Tesoro, Tony Fratto.
"Nadie quiere ver este tipo de tensiones sobre estos asuntos", señaló el funcionario, al comentar la expulsión de funcionarios cubanos de un hotel, perteneciente a una firma estadounidense, ubicado en la capital mexicana.
La Oficina de Control de Bienes Foráneos (OFAC) del Tesoro hizo la petición a la empresa Starwood Hotels que es propietaria del hotel en la ciudad de México, a fin de los cubanos dejarán el hotel donde los cubanos se reunían con estadounidenses del sector energético.
La acción fue condenada por el gobierno de Cuba, quien califico la decisión estadounidense como una afrenta a la isla caribeña. México señaló por su parte que no se puede aceptar el concepto de extraterritorialidad de leyes en México.
El Departamento del Tesoro señaló sin embargo desde el inicio del incidente que el hotel tomó una acción "acorde con las sanciones de Estados Unidos" contra Cuba.
"El hotel (María Isabel) es una subsidiaria de una empresa de Estados Unidos y por lo tanto, tiene prohibido dar servicios a Cuba o a individuos cubanos", sostuvo la semana pasada una funcionaria del Departamento.
Fratto dejó en claro que Estados Unidos no hará cambios a la paliación de sus leyes en relación con Cuba y que la OFAC sólo cumplía con su deber.
"La ley es la ley y OFAC es una agencia de aplicación de la ley y por estatuto debe hacer cumplir las leyes", señaló el funcionario.